Tras mostrar claras diferencias, la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (Camima) se sumó al posicionamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA). Y expresó así preocupación por las declaraciones del presidente Javier Milei contra quienes promueven la producción nacional.
En un escenario económico marcado por la caída de la actividad y la discusión sobre el rumbo del modelo productivo, Camima decidió respaldar públicamente el planteo de la UIA. El pronunciamiento representa un cambio de posición relevante dentro del mapa empresarial. En debates recientes, la entidad que conduce Alberto Gesell tomó cierta distancia de los cuestionamientos de la central fabril que preside Martín Rappallini hacia la política económica del Gobierno.
Sin embargo, ahora decidió alinearse con la UIA, de la cual es miembro de la Junta Directiva, y compartir sus preocupaciones sobre el clima institucional y las condiciones en las que operan las empresas. Desde la entidad metalúrgica sostienen que el debate sobre el modelo económico debe darse en un marco de respeto hacia las empresas que producen, invierten y generan empleo en el país.
La UIA advirtió recientemente que las críticas oficiales hacia quienes defienden la producción local representan un agravio para las compañías que sostienen la actividad económica en la Argentina. Además, la entidad alertó que ese tipo de expresiones puede deteriorar el clima de respeto institucional y de negocios que el país necesita para atraer inversiones. En ese contexto, Camima expresó su adhesión a ese diagnóstico. La organización que representa a numerosas pymes metalúrgicas coincidió en que el entramado productivo enfrenta un escenario complejo. Marcado por la caída de las ventas y la retracción de la actividad.
Desde la entidad subrayaron que muchas empresas atraviesan dificultades crecientes en un contexto en el que los costos estructurales siguen siendo elevados. Y la demanda aún no muestra signos claros de recuperación. Frente a esa realidad, remarcaron que defender la industria es una necesidad para preservar la producción y el empleo.
El impacto en las pymes metalúrgicas
Por su parte, el secretario general de Camima, José Luis Ammaturo, explicó «las empresas industriales argentinas están haciendo un enorme esfuerzo. Para sostener la producción, el empleo y la inversión en un contexto muy difícil. Por lo que es fundamental preservar un clima de respeto hacia quienes producen. Necesitamos tener una economía más estable. Y cualquier apertura de la economía debería realizarse teniendo en cuenta las asimetrías existentes con el resto del mundo. Como la carga impositiva, el sistema laboral y el costo de los servicios».
Ammaturo trabajó activamente en la campaña presidencial de Milei y fue fiscal de La Libertad Avanza en el partido bonaerense de Quilmes. Durante todo este tiempo, Camima tuvo un discurso alineado con las políticas del Gobierno. Incluso cuando los números comenzaron a mostrar una industria al rojo sin ninguna medida paliativa.

Uno de los puntos centrales del documento de la UIA fue la advertencia sobre las diferencias estructurales que enfrenta la industria argentina frente a competidores internacionales. Esas brechas incluyen factores como la presión impositiva, los costos logísticos y energéticos, y las regulaciones laborales. Camima coincidió con ese diagnóstico y sostuvo que, si esas asimetrías no se corrigen, muchas empresas podrían quedar expuestas a una competencia externa que consideran desleal.
«La UIA pregonó equilibrar asimetrías con el mundo. De lo contrario, muchas industrias sufrirían la competencia desleal, llevándola irremediablemente a su cierre. Coincidimos plenamente en esa postura», afirmó Ammaturo. Desde la entidad remarcaron que el debate sobre la apertura económica debe contemplar estas diferencias estructurales para evitar impactos negativos sobre el entramado productivo. En ese sentido, insistieron en que defender la industria no es delito, sino una forma de preservar la capacidad productiva del país.
El rol de las pymes industriales
Otro de los ejes del posicionamiento de Camima fue la importancia estratégica de las pequeñas y medianas empresas industriales dentro de la economía argentina. Según explicaron desde la organización, las pymes metalúrgicas cumplen un papel clave en la generación de empleo, el desarrollo tecnológico y la producción de bienes con valor agregado. Además, forman parte de cadenas productivas que abastecen a sectores como la construcción, la energía, el agro y la industria automotriz.
Por ese motivo, la entidad consideró necesario que el debate económico contemple las particularidades del entramado productivo local. Y promueva así políticas que permitan su desarrollo sostenido. En ese marco, plantearon la necesidad de avanzar en reformas que reduzcan la presión impositiva y mejoren las condiciones de competitividad para las empresas nacionales.
La discusión sobre el rumbo de la política económica volvió a poner en el centro de la escena el vínculo entre el Gobierno y el sector industrial. Las declaraciones presidenciales contra quienes promueven la defensa de la producción nacional generaron reacciones dentro de distintas cámaras empresariales.
El alineamiento de Camima con la UIA refleja que, incluso entre entidades que en el pasado reciente marcaron diferencias, comienza a consolidarse una preocupación común por el futuro del entramado productivo. En ese contexto, el mensaje que surge desde el sector metalúrgico busca instalar una idea en el debate público. Para las pymes industriales, se trata de una condición indispensable para sostener el empleo, promover la inversión y mantener la capacidad productiva del país. En un momento de fuertes transformaciones económicas.

