La automotriz Stellantis volvió a paralizar la actividad en su planta de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, donde se fabrica el Peugeot 208. La decisión se da en un contexto de caída de ventas y retroceso de las exportaciones hacia Brasil, principal mercado externo del modelo, en medio de señales de desaceleración en el sector automotor.
En este contexto, la compañía resolvió suspender temporalmente la producción durante distintos períodos del mes. El objetivo, según explicaron desde la empresa, es reacomodar el ritmo industrial, reducir el stock acumulado y reorganizar el abastecimiento de piezas e insumos frente a una demanda más débil.
Asimismo, desde Stellantis señalaron que la medida forma parte de una “adecuación de la dinámica productiva a las condiciones del mercado”. En ese sentido, la automotriz prevé retomar la actividad plena una vez que se normalice la demanda, en un escenario que actualmente muestra señales de enfriamiento en la industria.
Por otro lado, el desempeño del Peugeot 208, uno de los modelos más producidos en el país, también se vio afectado por la debilidad del mercado regional.
En particular, las exportaciones hacia Brasil, principal destino del vehículo, registraron fuertes retrocesos, lo que obligó a la empresa a ajustar el ritmo de producción para evitar un exceso de unidades en concesionarios y depósitos.
De acuerdo con distintos reportes del sector, las ventas del modelo acumulan una caída cercana al 41,5% en lo que va del año. Esta baja refleja tanto la menor demanda regional como la creciente competencia dentro del segmento de autos compactos.
En paralelo, la paralización de la actividad se aplicó en varios tramos del mes y se acordó con el sindicato metalúrgico un esquema de suspensión para los trabajadores de la planta. Durante ese período, los empleados bajo convenio perciben el 70% de sus salarios habituales, según el acuerdo firmado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Asimismo, la fábrica de El Palomar continúa siendo uno de los principales complejos automotrices del país. Allí se producen modelos de Peugeot y Citroën destinados tanto al mercado interno como a la exportación.
Sin embargo, la nueva interrupción de la producción se suma a otras paradas registradas en los últimos meses y refleja la volatilidad que atraviesa la industria automotriz argentina, fuertemente condicionada por el nivel de consumo interno y el desempeño de Brasil, su principal socio comercial en el sector.

