Las medidas económicas anunciadas por el ministro Luis Caputo responden al objetivo central de la administración: «el déficit fiscal cero». Pero el paquete de «urgencia» tendrá fuerte impacto en el bolsillo de los trabajadores, con caída de empleos, recesión y más inflación.
Así lo admitió el propio Caputo en el mensaje difundido en la jornada de ayer y ratificó esta mañana el vocero presidencial Manuel Adorni, quien aseguró que las medidas «eran invevitables».
Caída de empleo.
Las primeras desvinculaciones se producirán en el Estado, en el marco de la primera medida enumerada por el ministro de Economía. «No se renuevan los contratos laborales del Estado que tengan menos de 1 año de vigencia», informó.
Esto, sumado a la exigencia de presencialidad 100%, significará la discontinuidad laboral de miles de trabajadores estatales. El gobierno prometió avanzar con auditorías y tras la primera radiografía, podrían avanzar con la baja de 30.000 empleados públicos, según prevé el nuevo gobierno.
Pero la pérdida de fuentes laborales no afectará sólo a la administración pública. El parate total de la obra pública traerá la masiva caída de puestos de trabajo en la construcción de manera directa, y en distintos sectores de la economía de forma indirecta.
Previo al anuncio de Caputo de «no licitar» nueva obra pública y «cancelar las licitaciones aprobadas» aún no comenzadas, ya se había registrados despidos y ahora -se pronostica- irán en aumento. Según datos de las cámaras pymes de la construcción, en los últimos meses se cayeron unos 60.000 empleos en el sector, informó Gerardo Fernández, de la Confederación de Pymes Constructoras de la República Argentina a El Tribuno.
También tendrán impacto en el sector prensa por «la suspensión de la pauta del Gobierno Nacional por 1 año». Agustín Lecchi, titular del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA), rechazó la medida y aseguró que se traducirá en caída laboral. En el sector privados se emplean unos 4500 trabajadores formales.


