La crisis en las industrias de Pilar se profundiza. Ahora la que muestra el stress en la producción ante el duro momento que atraviesa el sector es la ex Johnson & Johnson- actualmente Kenvue -, histórica planta del distrito ubicada a la vera de la autopista Pilar-Pergamino.
Allí, desde la madrugada de este lunes un grupo de trabajadores acompañados por el Sindicato de Textiles realiza una protesta en la entrada a las instalaciones, denunciando incumplimientos salariales y amenazas de despidos por parte de los titulares de la firma.
Según el portal Pilar a Diario, Carlos Ledesma, el secretario General de la delegación Pilar de Johnson & Johnson, indicó: «Estamos manifestándonos junto a la comisión ejecutiva de la delegación Pilar de Textiles y trabajadores de la planta, ya que venimos sufriendo el congelamiento del salario de todos los compañeros, además de recortes. A esto le sumamos presiones por parte de la patronal la semana pasada».
Ledesma detalló que los afectados son 140 trabajadores que están bajo el convenio de textiles y otros 80 que están fuera de convenio. En varios casos se trata de personas con 40, 20 o 15 años de antigüedad.
Además, «hace 30 días que la empresa ya sacó a todos los eventuales que tenía; también ha tercerizado muchas funciones que antes eran para compañeros con convenio».

En Pilar, la principal actividad de la planta es la fabricación del shampú Johnson´s Baby y toallas femeninas, entre otros productos.
Acerca de los pasos realizados, el manifestante indicó que en los últimos tiempos «tuvimos las actuaciones pertinentes a través del Ministerio de Trabajo, pero la empresa cortó el diálogo y el viernes tuvimos un apriete por parte de la patronal, insinuando que se iban a producir despidos a partir del reclamo legítimo de los trabadores».
Además, recordó «la buena fe de los trabajadores cuando Johnson & Johnson cambió de firma y pasó a ser Kenvue. Pudieron hacer este paso y hoy la empresa está incumpliendo lo firmado en el Ministerio de Trabajo, congelando el salario».
Por lo pronto, a pesar de la protesta en su entrada la planta está trabajando: «No impedimos el ingreso del turno mañana y nos manifestamos con trabajadores de otros turnos –explicó Ledesma-, no queremos perjudicar las fuentes de trabajo. Comprendemos la situación pero no es recíproco y la patronal ajusta los salarios».

