El Sindicato de Luz y Fuerza Mar del Plata celebra sus 82 años de historia, lucha y coherencia sindical, reafirmando su compromiso con la clase trabajadora y la defensa de la soberanía energética nacional.
Desde su fundación, el gremio sostiene una convicción clara: la energía no es una mercancía, sino un derecho del pueblo y un pilar esencial para el desarrollo, la justicia social y la independencia de la Nación.
“Nuestra historia está marcada por la dignidad, la resistencia y la coherencia. Hoy levantamos las banderas de nuestros fundadores: soberanía energética, justicia social, trabajo digno y patria libre”, expresaron desde la conducción del Sindicato.
En este nuevo aniversario, Luz y Fuerza Mar del Plata expresó su preocupación por el proceso de privatización impulsado por el Gobierno Nacional, en particular la venta de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), una empresa símbolo de la ciencia, la tecnología y la soberanía del pueblo argentino.
“La energía nuclear es fruto del conocimiento, la inversión pública y el trabajo de generaciones de técnicos e ingenieros. Venderla al capital extranjero es entregar futuro, conocimiento y soberanía”, señalaron.
El Sindicato también advirtió sobre la caída del consumo energético producto de la desindustrialización, el cierre de fábricas y la pérdida del poder adquisitivo de las familias.
“Menos consumo no es eficiencia: es pobreza y destrucción del trabajo argentino”, remarcaron.
Por una Empresa Nacional de Energía
Frente al actual contexto económico y político, Luz y Fuerza Mar del Plata reafirma su propuesta histórica: la creación de una Empresa Nacional de Energía, estatal, única e integrada, que garantice el acceso equitativo, la planificación estratégica y el control público de los recursos energéticos.
“Solo con una empresa nacional podremos recuperar el sentido social del servicio eléctrico y poner fin al saqueo de las empresas monopólicas que fugan ganancias mientras el pueblo paga tarifas impagables”, subrayaron desde el gremio.
A lo largo de sus 82 años, Luz y Fuerza Mar del Plata ha sido protagonista en la defensa del salario, los puestos de trabajo, los derechos laborales y el Convenio Colectivo de los lucifuercistas, manteniendo siempre su coherencia, unidad y compromiso con el futuro de la clase trabajadora.
“No hay independencia sin soberanía energética, ni soberanía sin trabajadores organizados”, concluyeron.

