La CTA Autónoma encabezada por Hugo “Cachorro” Godoy y la CTA de los Trabajadores liderada por Hugo Yasky resolvieron convocar a un paro nacional con movilización el día en que comience a tratarse en el Congreso Nacional el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei.
La medida resuelta este martes en un plenario conjunto de ambas organizaciones sindicales podría concretarse el 11 de febrero, fecha elegida por el oficialismo para debatir el proyecto en el recinto.
La medida de fuerza forma parte del plan de lucha que ambas centrales vienen impulsando contra lo que calificaron como una «reforma regresiva» que busca precarizar el empleo y eliminar derechos históricos de los trabajadores.
Previo al paro nacional, las CTA ratificaron convocatorias regionales para federalizar la resistencia: el próximo 5 de febrero se movilizarán en la ciudad de Córdoba, y el 10 de febrero en Rosario.
Además, este viernes 6 de febrero realizarán una conferencia de prensa en Santa Fe junto a las tres centrales sindicales, con presencia de dirigentes nacionales, según consignó la agencia Mundo Gremial.
Las organizaciones también anunciaron su adhesión a la marcha a Plaza de Mayo del 7 de febrero, bajo la consigna #7Antifascista, Antirracista y Antiimperialista, una convocatoria amplia del campo popular contra el avance del autoritarismo, el odio y las políticas de ajuste.
Reforma laboral: «Un intento de regresión brutal»
Al respecto, Godoy calificó el proyecto como “un ataque directo a los derechos de todo nuestro pueblo y un golpe a la democracia misma”.
“No se trata de ninguna ‘modernización’, sino de un intento de regresión brutal que pretende retroceder las condiciones laborales al siglo XIX: eliminar conquistas históricas como las vacaciones pagas, el descanso semanal, la indemnización, la jornada de 8 horas y las garantías mínimas de protección”, advirtió.
Godoy agregó que la reforma busca “maniatar al movimiento sindical” para imponer un modelo de ajuste y pérdida de derechos, y llamó a responder con “más unidad, organización y lucha”.
Por su parte, Yasky destacó el contexto de crisis: “Argentina atraviesa uno de los salarios promedio más bajos de América Latina”, con una pérdida del poder adquisitivo en el sector público de alrededor del 30 % y anuncios de miles de despidos.
“A esto se suma el ahogo financiero de las provincias”, señaló, y subrayó que “la reforma laboral y el ajuste no son medidas aisladas, forman parte de un proyecto regresivo que busca descargar la crisis sobre quienes viven de su trabajo”.

