En una tarde de alta tensión política, el Plenario de Comisiones de Trabajo y Presupuesto del Senado de la Nación, presidido por la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, fue el escenario de un duro cruce entre el sindicalismo y el oficialismo. Los referentes de las dos CTA, Hugo “Cachorro” Godoy (Autónoma) y Hugo Yasky (de los Trabajadores), expusieron sus argumentos contra la reforma laboral de 197 artículos enviada por el gobierno de Javier Milei al Congreso para ser tratada en sesiones extraordinarias, calificándola como un retroceso histórico sin precedentes.

Godoy contra el proyecto: «Establece una igualdad ficticia que significa desprotección»
El titular de la CTA-Autónoma inició su alocución cuestionando el tiempo de tratamiento y la naturaleza misma de la propuesta. Según Godoy, el proyecto viola normas constitucionales y violenta principios como la justicia social y la protección del trabajador frente a la desigualdad natural que existe en la relación patrón-empleado.

“Este proyecto nos pone en una igualdad de condiciones ficticias que en la práctica significa desprotección para el trabajador”, advirtió Godoy, quien además rechazó que el debate se dé en sesiones extraordinarias, limitando la profundidad del análisis. El dirigente tildó de falsa la afirmación de que la ley generará empleo, recordando que normativas similares aplicadas desde la dictadura, hasta la Ley Banelco, no han logrado formalizar el mercado laboral.
En su diagnóstico económico, Godoy vinculó la reforma con un modelo que prioriza únicamente la exportación de materias primas y la minería, lo cual, a su criterio, destruye el mercado interno y las pymes. “En el último año, con la vigencia de la Ley de Bases, se han perdido 240 mil puestos de trabajo formales”, sentenció.

Respecto a los puntos específicos del proyecto, denunció la creación del Fondo de Asistencia Laboral, calificándolo como un “engendro maldito” y un negocio para los bancos, donde el Estado y los propios aportes de los jubilados y trabajadores terminarán subsidiando los despidos. También alertó sobre la prohibición encubierta del derecho de huelga al exigir guardias mínimas de hasta el 75%, y la precarización «eterna» de los trabajadores de plataformas al ser declarados como independientes. “Es volver al siglo XIX”, apuntó.

Yasky: «Un himno a la desigualdad en contra del 14 bis»
Por su parte, Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores, contextualizó el debate señalando que el salario mínimo en Argentina es, por primera vez, el más bajo de América Latina en dólares.

Yasky, que también es diputado nacional, cargó contra la «actitud celebradora» de algunos empresarios y puso en duda el «norte» que propone el Gobierno. “El principal responsable de la política económica dice que el modelo es Perú, un país con un 70% de informalidad laboral”, criticó, sugiriendo que el proyecto busca justamente ese escenario de mano de obra barata y concentración de riqueza.

Para el dirigente, el proyecto no representa una modernización, sino una involución: “Es ir al siglo XIX, a antes de que hubiera existido el peronismo o incluso antes de un gobierno popular como el de Yrigoyen”. Yasky fue tajante al afirmar que la ley es un “himno a la desigualdad” que beneficia al sector empresario eliminando Bienes Personales mientras mantiene Ganancias sobre los salarios.

Finalmente, Yasky hizo un llamado a la responsabilidad de los legisladores frente a la violación absoluta del artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Reprochó que el proyecto derogue leyes modernas como la de teletrabajo para volver a esquemas antiguos, y concluyó: “Como miembro de una central de trabajadores no quiero negarme a discutir los cambios que tengan que ver con el siglo XXI, lo que no quiero es ir al siglo XIX”.

