La reforma laboral será incorporada a la “ley bases” como un nuevo capítulo, lo que significa un avance en la negociación con el radicalismo, encabezado por el diputado nacional Rodrigo de Loredo.
No solo se contempló el proyecto de la UCR, sino también las propuestas del PRO y Hacemos Coalición Federal.
Las contribuciones “solidarias” de parte de los trabajadores no afiliados a ningún gremio son una de las bases del financiamiento de los sindicatos de todo el país.
¿Qué dice?
En el DNU dictado por Javier Milei (el capítulo laboral está frenado por la Justicia) se le ponía límites a la cuota solidaria ya que establecía que solo se podía descontar del sueldo si existía “un consentimiento explícito del empleado autorizando el mismo”.
Pero ahora, el borrador agrega que “sólo se podrá descontar a los trabajadores no afiliados si hay consentimiento expreso de ellos” y aclara que “esta autorización podrá ser revocada”.
“En ningún caso los empleadores estarán obligados a retener cuotas, aportes o contribuciones y depositar importes a más de un sindicato”, agrega.
Otros puntos
De todas maneras, y entre otros puntos, el proyecto buscará aprobar una restrictiva reglamentación del derecho de huelga en actividades que son consideradas “servicios esenciales”; y la penalización de las asambleas que terminan convirtiéndose en medidas de fuerza encubiertas.
Además, se quiere considerar “injuria laboral grave la participación en bloqueos o tomas de establecimiento”.
Aunque el nuevo proyecto tiene muchas similitudes con el capítulo laboral del DNU (frenado por la Justicia), también presentó diferencias. Por ejemplo, propone reducir de 8 a 6 meses el período de prueba de los trabajadores.
Otra de las características del proyecto en la “ley bases” es que se mantiene la habilitación para negociar en forma colectiva (siempre que empresarios y sindicalistas acuerden) de un sistema de indemnizaciones distinto al actual, y que tenga como modelo el Fondo de Cese Laboral de la UOCRA.

