La llegada de LATAM al cabotaje reaviva el conflicto por el trabajo aeronáutico

APLA alerta que la autorización del cabotaje a LATAM pone en riesgo puestos de trabajo y derechos laborales en la aviación argentina.

La autorización para que LATAM Airlines opere vuelos de cabotaje en la Argentina encendió una fuerte alarma en los gremios aeronáuticos, que advierten sobre el impacto directo que la medida tendrá en el empleo nacional y en las condiciones laborales del sector. La palabra de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA)

Impacto de LATAM

Desde la APLA sostienen que permitir el cabotaje a una empresa extranjera que opera con aeronaves de matrícula foránea, tripulaciones extranjeras y sistemas de mantenimiento y control radicados fuera del país implica un desplazamiento progresivo del trabajo argentino.

Este escenario pone en riesgo miles de puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a la actividad aerocomercial, aseguran desde la entidad sindical.

Alerta gremial

El gremio alerta que la decisión debilita los convenios colectivos vigentes y afecta carreras profesionales que se construyeron durante décadas, reemplazándolas por un esquema laboral más flexible y precarizado. Se trata de un modelo ya aplicado en otros países de la región, caracterizado por la tercerización, la reducción de derechos laborales y prácticas antisindicales.

Postura de APLA

APLA remarca además que LATAM no actúa como un competidor neutral. Su historial en Latinoamérica muestra una política empresarial hostil hacia la organización sindical y el diálogo colectivo, con el objetivo de reducir costos laborales y avanzar sobre conquistas históricas de los trabajadores del sector.

“La modernización no puede significar pérdida de empleo ni retroceso en derechos”, señalan desde el sindicato, y advierten que el ingreso de este modelo al cabotaje argentino favorece la concentración del mercado y perjudica a los trabajadores locales, sin generar beneficios reales para el sistema aerocomercial nacional.

Desde el gremio reiteran la defensa de una aviación con trabajo argentino, regulada, segura y con pleno respeto por los derechos laborales. Advierten que decisiones de este tipo profundizan la tensión social, promueven el conflicto y atentan contra la estabilidad laboral en un sector estratégico para el país.

FUENTE: Mundo Gremial