La muerte de un trabajador de las telecomunicaciones volvió a encender las alarmas sobre la precarización y la falta de seguridad en el sector. La Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma y la Coordinación Nacional de Trabajadores de la Industria (CNTI-CTA) manifestó su «más enérgico repudio».
Se trata de Sergio Duarte, trabajador de la empresa Instarcom al servicio de Telecom que sufrió una caída fatal mientras realizaba tareas en altura, completamente solo, en la azotea de un edificio en CABA.
«Esta muerte se suma a otras que, en aras de cumplir con un falso estándar de productividad (…), dejaron a sus familias en duelo», denunciaron desde la central.
Un patrón que se repite
Sin embargo, la muerte de Sergio Duarte no responde a un hecho aislado. Se produce a pocos meses de la muerte de Diego Castro, un trabajador tercerizado de la empresa Vitanet, quien falleció el pasado 13 de abril en Esteban Echeverría después que su arnés de seguridad se rompiera.
En aquella oportunidad, la Unión de Empleados y Técnicos de las Telecomunicaciones (UETTEL), a través de su secretario general y referente de la CTA, Jorge Castro, denunciaba: «Estas situaciones son intolerables y no concebimos cómo un trabajador pueda ser obligado a cumplir con su tarea en estas condiciones».
El dirigente señalaba: «Desde UETTEL señalamos la falta de responsabilidad de las empresas en cumplir con sus obligaciones. Por maximizar ganancias dejan desprotegidos a sus trabajadores, provocando situaciones de riesgo y accidentes que cobran vidas de compañeros».
El costo humano en las telecomunicaciones
Para la CNTI-CTA, estas muertes son el resultado de un modelo que prioriza las ganancias sobre la vida. Denuncian el «control de obras por muestreo», la «inestabilidad laboral», la «alta rotación del personal» y su «pobre capacitación». Esto resulta en «trabajadores apurados trabajando en lugares, ahora, intrínsecamente riesgosos».
«No es posible que uno de los sectores con mayores beneficios, deje el mantenimiento de la infraestructura y la seguridad de las personas, en el altar empresarial de las ganancias», afirmaron.
Frente a esta situación, desde la CTA y CNTI sostienen que se debe impulsar de manera urgente una nueva ley de telecomunicaciones que regule la construcción y el mantenimiento de las redes. «La salud y la seguridad de los trabajadores debe ser prioridad frente al lucro de las grandes corporaciones», concluyeron.

