En su discurso, Yasky realizó un análisis crítico del momento político que atraviesa el gobierno de Javier Milei y señaló un cambio en la relación entre los grupos económicos y el oficialismo. «Hoy, que una parte de los grupos económicos empieza a descartar a Milei y deja de presentarlo como ese superhéroe que desfilaba con capa en los videos de youtube, es más necesaria que nunca la movilización popular en las calles», afirmó el dirigente. En ese sentido, subrayó la importancia de no limitarse a la protesta, sino de avanzar en la construcción de una alternativa política propia de los sectores populares.

El secretario general de la CTA-T advirtió, sin embargo, sobre los riesgos de delegar esa construcción únicamente en las cúpulas partidarias tradicionales. «Si la construcción de una propuesta electoral amplia queda solamente en manos de los dirigentes que tienen lugar en la marquesina de la política, podemos ir a un nuevo fracaso», sostuvo Yasky, en una clara advertencia sobre la necesidad de democratizar el proceso de gestación de una alternativa al gobierno libertario.
Finalmente, el diputado nacional enumeró las condiciones que, a su juicio, debe reunir un eventual frente de unidad para evitar repetir errores del pasado. «Ese frente de unidad, para no repetir errores y fracasar a la hora de gobernar requiere, por un lado, definiciones claras de cara a nuestro pueblo, para revertir el desguace que significa el gobierno de Milei y, por otro, un liderazgo que lo exprese sin ambigüedades», detalló. Y concluyó con una frase que sintetiza el espíritu del plenario: «Pero eso no alcanza si esa construcción política no tiene la participación de los que formamos parte del movimiento popular». De esta forma, la CTA-T reafirmó su convicción de que «no hay proyecto de país justo, con distribución de la riqueza y respeto por los derechos humanos sin protagonismo político de la clase trabajadora».

