La CGT participó en la marcha de San Cayetano con menos gente de la esperada y entonó mensajes ambiguos

La movilización del jueves 7 de agosto —con la tradicional consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”— convocó a la CGT junto a movimientos sociales, CTA y otros actores sindicales y políticos en Plaza de Mayo para protestar contra el Gobierno . Sin embargo, el impacto cegetista estuvo por debajo de lo anticipado por sus dirigentes .

Aunque desde la central obrera se aseguró que “cumplimos lo que nos habíamos propuesto” y destacaron haber “llevado mucha gente y sacado un documento para fijar nuestra posición”, el saldo fue desigual: hubo adhesiones, pero no masividad .

La CGT prefirió acortar la logística: en lugar de marchar desde Liniers, concentró su columna principal en Diagonal Sur y Perú, a solo una cuadra de Plaza de Mayo, para evitar posibles provocaciones . Allí permanecieron apenas unas tres horas antes de retirarse, sin quedarse hasta la lectura del documento .

El comunicado que leyó la CGT mezcló críticas duras al Gobierno con llamados al diálogo. Rechazó la “cultura del descarte” y abogó por un modelo donde “el capital esté al servicio de la economía y la economía al servicio del bienestar social” . También defendió “la paz social basada en el diálogo social democrático” frente a un estilo presidencial hostil .

Entre quienes encabezaron la columna figuran Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Hugo Moyano y representantes del transporte . Pablo Moyano, en cambio, convocó por separado desde su cuenta gremial, lo que continuó alimentando la percepción de división interna .

Este balance desigual refleja las tensiones que atraviesan hoy a la CGT: por un lado, la intención de marcar una posición de protesta; por el otro, el temor a la radicalización y la pérdida de control operativo en la calle.

FUENTE: Enfoque Sindical