La CGT lanzará un índice propio de inflación y endurece su rechazo a la reforma laboral

La Confederación General del Trabajo (CGT) avanza en la elaboración de un índice propio de inflación para disputar la credibilidad de los datos oficiales y reforzar su rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno. La decisión se da en un clima de creciente tensión política y sindical, con advertencias al Congreso y al Ejecutivo ante un posible avance legislativo.

La confirmación llegó por boca de Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, quien puso en duda los números del INDEC tras las últimas polémicas. “Después del escándalo del INDEC, ¿quién puede creer en el próximo índice inflacionario?”, cuestionó en declaraciones radiales.

Según explicó, la central obrera trabaja en la construcción de “un índice serio y respaldado”, que refleje el impacto real de los aumentos de precios en el consumo cotidiano. “Muchos confiaron en los datos oficiales y terminaron perdiendo salario real, sobre todo los que quedaron por debajo de la inflación que se siente en la góndola”, afirmó, al señalar la fuerte caída del poder adquisitivo.

En paralelo, Jerónimo ratificó el rechazo frontal de la CGT a la reforma laboral en debate. “Queremos generar conciencia en senadores y senadoras de que esto no es ninguna modernización, sino un proyecto redactado maliciosamente”, sostuvo. Y fue categórico: “No vamos a permitir que se avasallen los derechos de los trabajadores”.

Desde la central sindical también relativizaron el optimismo del Gobierno sobre los votos en el Congreso. “Veremos si es como cree Bullrich. Dicen que tienen los votos, eso ya pasó en diciembre y no se dio”, recordó Jerónimo, al anticipar que la CGT prepara una respuesta gremial si el proyecto avanza.

La estrategia incluye contactos con gobernadores y dirigentes provinciales. Jerónimo confirmó que se postergaron reuniones con Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro. “Queremos creer que fue por temas de agenda y no porque alguien los haya querido persuadir”, deslizó, aunque recordó que ambos mandatarios habían coincidido en que “los derechos colectivos e individuales no se pueden avasallar”.

El dirigente también dejó una advertencia política clara para quienes evalúan acompañar la iniciativa oficial. “Las convicciones de nuestros políticos a veces cambian, pero la gente no se va a olvidar de cómo actúe cada uno”, dijo, y agregó: “Esperamos que no le den la espalda a los trabajadores de sus provincias”.

La CGT, además, mantiene diálogo con sectores empresarios. Según Jerónimo, desde cámaras empresariales expresaron “rechazo y repudio” al proyecto laboral. “Este Gobierno quiere encumbrarlo como un triunfo, pero cierran empresas y se pierden puestos de trabajo todos los días”, advirtió, y remarcó que “las empresas son competitivas cuando pueden producir y vender, no cuando se recortan derechos”.

De cara a los próximos días, la central obrera anticipó definiciones. “El viernes vamos a reunirnos y seguro de ahí va a salir algo. La decisión que se tome en esa mesa se va a comunicar”, adelantó Jerónimo, quien cerró con un mensaje contundente: “De brazos cruzados no nos vamos a quedar”.

FUENTE: Enfoque Sindical