Bandeo precisó que la Algodonera Avellaneda –que tiene entre 185 y 190 trabajadores por quincena– solo había pagado en tiempo y forma un 60% de los haberes de la primera quincena de abril, y anunció: “La empresa nos prometió que este miércoles paga el resto. Cuando aparece el total nosotros automáticamente levantamos la medida de fuerza y retomamos el trabajo. Nosotros trabajamos en turnos rotativos, de 6 a 14, de 14 a 22 y de 22 a 6”.

Pasado el mediodía de este miércoles, la firma depositó el sueldo que faltaba y la medida de fuerza se levantó. Así, la fábrica retomó su trabajo normal.

Por otro lado, el referente textil precisó que la empresa produce entre “850.00 y un millón de kilos mensuales, entre hilo y tela”. Sin embargo, la difícil situación que atraviesa la industria textil se sintió con fuerza en el último tiempo: hubo meses donde la fábrica trabajó con el 25% o 30% de su capacidad instalada.

“Tarde o temprano iba a pasar esto. Si no producís, va a llegar un momento en que los números no te van a dar. Pero hay que reconocer que cuando se trabajaba al 25% de la capacidad, la empresa nunca dejó de pagar sueldos”, destacó Bandeo, quien además apuntó que “la empresa quiere seguir trabajando”.

Al ser consultado sobre los motivos en la demora en el pago, el gremialista textil señaló que desde la empresa le dijeron que debían afrontar otros gastos de producción, y “no había plata para pagar el total de la quincena”.

Por otro lado, la situación sigue siendo difícil en la Cooperativa Algodonera Santa Fe, que desde el 28 de marzo paró su producción ante la caída en las ventas y los tarifazos eléctricos, dejando a unos 119 trabajadores sin sustento.

Desde esta empresa indicaron a Conclusión que “la producción sigue parada”, pero destacaron que este martes estuvieron reunidos con funcionarios provinciales –entre ellos el director de Cooperativas y Mutuales– y diputados y senadores, quienes expresaron su compromiso para que la fábrica vuelva a encender sus motores.

En tanto, Bandeo precisó que el Sindicato de Textiles no tiene injerencia en esta situación: “Al ser cooperativa, son todos monotributistas, entonces no pertenecen más al gremio textil. Pero sí estamos tratando de buscar conexiones a niveles políticos para ayudar, porque no se las puede dejar tiradas a personas que en su tiempo estuvieron en el gremio”.