La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), Seccional N° 13 de la Provincia de Buenos Aires, se declaró en estado de alerta y movilización ante la «grave y sostenida degradación» del poder adquisitivo de sus salarios. El gremio denuncia una pérdida superior al 80% respecto a la inflación acumulada en los últimos años, lo que lleva a miles de familias judiciales a percibir haberes por debajo de los valores de la Canasta Básica Total.
Ante esta situación que califican de «insostenible e injusta», los judiciales bonaerenses intensifican sus acciones en la calle y convocan a un plenario provincial clave para este jueves.
Movilización en la calle y rechazo a las «paritarias de miseria»
La UEJN manifestó su decisión de enfrentar la crisis salarial con firmeza, realizando movilizaciones en dependencias judiciales y protestas frente a la Casa de la Provincia.
El gremio judicial rechaza y «denuncia las ‘paritarias de miseria’ firmadas por quienes dicen representar a las y los trabajadores judiciales», exigiendo una inmediata equiparación salarial con la Justicia Nacional.
La Seccional N° 13 subrayó que su accionar se enmarca en la tradición histórica de su organización a nivel nacional, cuyo lema es: “gobierne quien gobierne, luchamos. Esa es nuestra marca distintiva en la UEJN: nunca hemos claudicado en la defensa del salario digno y de los derechos de las y los trabajadores judiciales”.
Plenario provincial clave con Piumato
Para definir los próximos pasos del plan de lucha, la UEJN Seccional N° 13 convocó a un Plenario Provincial que se realizará el próximo jueves 9 de octubre, a partir de las 14:30 horas. El encuentro, que incluirá un almuerzo y debate, contará con la presencia del secretario general de la UEJN a nivel nacional, Julio Piumato. La cita será en el Campo Recreativo UTICRA, ubicado en Migueletes 1500, en el partido de Aldo Bonzi.
El objetivo del plenario será «profundizar el debate y definir colectivamente los pasos a seguir» en la lucha por un salario justo y digno. El gremio recalcó su rol como «garantía de la lucha por un salario justo y digno para todas y todos los judiciales», asegurando que «la dignidad no se negocia: la defendemos en unidad y con firmeza», en su rol activo dentro de la Confederación General del Trabajo (CGT).

