Garrahan en alerta: denuncian colapso por falta de fondos y precarización laboral

Trabajadores y trabajadoras del Hospital Garrahan realizaron este jueves una masiva movilización hasta el Ministerio de Salud en la Avenida 9 de Julio para exigir financiamiento urgente y denunciar el vaciamiento del principal hospital pediátrico del país. Aunque acataron la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, sostuvieron la protesta ante lo que califican como una situación límite.

“El hospital está siendo desfinanciado a propósito”, advirtió Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT). “Nos sentimos muy condicionados por las declaraciones del ministro Mario Lugones. Dicen que sobran trabajadores, pero la verdad es que hay 200 renuncias por sueldos de miseria y falta de concursos”, señaló.

La protesta se decidió en una asamblea dividida realizada esta mañana en el aula magna del segundo piso del hospital. Si bien se resolvió no avanzar con el paro de 24 horas previsto para este jueves, se mantuvo firme la movilización pacífica frente a la sede del Ministerio de Salud.

“Mientras se pagan partidas millonarias a empresas tercerizadas y laboratorios, la deuda con los trabajadores no se reconoce. Eso es inaceptable”, remarcó Lezana, quien recordó que el hospital atiende más de 600.000 consultas por año, muchas de ellas de altísima complejidad.

Según datos difundidos por la APyT, médicos de guardia pediátrica perciben apenas 6.000 pesos por hora, pese a estar a cargo de tareas críticas como la reanimación infantil. En tanto, los residentes trabajan más de 60 horas semanales por un salario mensual cercano a los 700.000 pesos, lo que equivale a 3.000 pesos por hora. Con la inflación acumulada, ese monto debería ser de al menos 1.700.000 pesos mensuales.

A la crítica situación salarial se suma una alarmante reducción del personal: más de 200 profesionales renunciaron en lo que va del año sin que se hayan abierto concursos para cubrir esas vacantes.

El hospital, que funciona bajo el régimen de autogestión SAMIC, recauda más de 2.000 millones de pesos por mes por prestaciones cobradas a obras sociales y prepagas. Sin embargo, denuncian que esos fondos no se destinan a recomponer salarios ni a resolver la crisis de personal.

Desde la APyT exigen la aprobación de una ley nacional de financiamiento para el Garrahan, que garantice el derecho a la salud de niños, niñas y adolescentes en todo el país. “El ministro Lugones dice que el derecho a la salud no es para todos, y en eso se equivoca. Es un derecho universal”, enfatizó Lezana.

La jornada de protesta continuará este viernes. A las 12 del mediodía habrá una conferencia de prensa frente al hospital, en Combate de los Pozos, y a las 15 se realizará una audiencia pública en el Congreso Nacional.

“Aplicar la lógica del mercado a servicios esenciales como la salud pública no sólo es peligroso, es ineficiente y profundamente regresivo”, advirtieron desde la asociación gremial. Y cerraron con una definición contundente: “La salud no es un gasto. Es una inversión social que salva vidas y garantiza futuro”.

FUENTE: Enfoque Sindical