El Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario (STMR) intensifica su plan de lucha con la convocatoria a una nueva asamblea este jueves 9 de octubre a las 9:00 horas, esta vez en la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, ubicada en Santa Fe 638, a escasos metros del Palacio de los Leones, sede de la Intendencia.
La medida de fuerza, que sigue a una reciente asamblea en la Secretaría de Servicios Públicos, fue convocada para manifestar el profundo malestar del sector por las “pésimas” condiciones laborales, los salarios “devaluados” y la falta de respuesta del Ejecutivo local.
“Pésimas condiciones” y denuncia de ajuste
El secretario general del STMR, Antonio Ratner advirtió que la falta de inversión afecta desde la infraestructura básica, como el ascensor de Villa Hortensia, que lleva cuatro años fuera de servicio, hasta la operatividad diaria.
El dirigente sindical denunció la falta de insumos básicos, computadoras y personal, y cuestionó la situación de la flota vehicular local. “La movilidad para el control no existe” y “los vehículos prometidos hace tres años nunca llegaron”,apuntó. En esa línea Ratner subrayó que, “si hoy sale un móvil de tránsito con la cubierta lisa, debería quedar en el corralón porque no está en condiciones de circular”.
Ratner remarcó que la gestión local intenta «minimizar el malestar reduciéndolo a una maniobra política», pero aclaró que, “acá hay salarios devaluados, carreras administrativas bloqueadas y jubilaciones que no se reemplazan. El ajuste pasa por los trabajadores, sentenció.
Disputa abierta con el intendente Javkin
El conflicto entre el gremio y el municipio se mantiene en un punto de alta tensión. Tras la asamblea anterior, el intendente Pablo Javkin había calificado la acción sindical como una «maniobra política» en tiempos electorales.

Ratner no tardó en responder al jefe comunal, desafiándolo públicamente a confrontar el malestar de los empleados: “Si el intendente tiene algo para decir, que venga a las asambleas y lo plantee frente a los compañeros”.
Ante la falta de comunicación por parte del municipio, el dirigente confirmó que las medidas de fuerza se mantendrán. “El diálogo está agotado, la confianza rota y las asambleas son cada vez más numerosas. Los reclamos siguen y van a seguir hasta que la intendencia se haga cargo”, concluyó Ratner, confirmando que la presión gremial continuará hasta obtener respuestas concretas.


