Mientras en el recinto del Senado de la Nación se debate desde las 11 de la mañana el proyecto de Modernización Laboral, las calles porteñas se convirtieron en el escenario de una nueva demostración de fuerza del Frente de Sindicatos (FreSU). La coalición, integrada por gremios de peso como la UOM, ATE, Aceiteros, Luz y Fuerza, el Centro de Patrones, APLA, la CTERA y ambas centrales de la CTA, colmó las inmediaciones del Congreso para exigir el rechazo total a la iniciativa, del gobierno de Javier Milei, que califican como un retroceso histórico.

Los gremios denunciaron que la jornada no estuvo exenta de violencia, ya que las columnas de manifestantes fueron recibidas por un fuerte operativo de seguridad que incluyó el uso de gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma en un intento por desalojar la plaza.
«No hay negociación posible»
Desde el corazón de la marcha, Abel Furlán, titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), lanzó una advertencia directa a la política y el movimiento obrero: “Para nosotros esta es la primera batalla, que sepan propios y extraños que estamos en pie de guerra”. El dirigente metalúrgico rechazó cualquier posibilidad de acuerdo sobre el texto legislativo, al que calificó en términos durísimos: “esta ley es una mierda. Esta ley no sirve para nada porque no tiene un solo artículo a favor de los trabajadores”.
Furlán también destacó la unidad del movimiento obrero frente a las críticas por supuestas ausencias, señalando que la convocatoria es una prueba irrefutable de la voluntad de lucha del pueblo trabajador, más allá de las organizaciones.
Paro total y advertencia de mayor conflictividad
Por su parte, Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA), informó que su sector inició una huelga desde la medianoche con un acatamiento del 100%. Yofra cuestionó las modificaciones de último momento en el proyecto, asegurando que los cambios anunciados son «peores que las que estaban antes» y criticó que se legisle «a espaldas de la clase trabajadora» y sin intervención de la CGT.
“La huelga es la herramienta fundamental”, sentenció Yofra, advirtiendo que, en caso de que la ley resulte aprobada, el escenario laboral se encamina hacia una escalada de confrontación: “Va a haber más conflictos y, si se aprueba la ley, va a haber muchos más”.
Denuncias de sobornos y ofensiva contra los derechos
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, resaltó la adhesión al paro convocado por el gremio en la Administración Pública, y denunció que el Gobierno nacional desplegó una estrategia de presión económica sobre las provincias y los legisladores. “Intentan sobornos a parte del Senado. Están gastando millones para poder llevarnos puestos”, disparó el dirigente estatal.
Aguiar también puso la lupa sobre el intercambio de favores que habría permitido avanzar con el dictamen, señalando que, aunque se quitaron artículos que afectaban directamente a las estructuras sindicales, se mantuvieron aquellos que perjudican la vida cotidiana de los trabajadores. “No podemos cambiar plata por la explotación de todas los trabajadores”, remarcó, asegurando que el Frente continuará peleando para derrotar el modelo económico de fondo que encabeza Javier Milei.
Continuidad del plan de lucha
Al cierre del acto central del FreSU, Hugo “Cachorro” Godoy, titular de la CTA Autónoma, ratificó que la movilización en Buenos Aires es un hito más de un plan de lucha que ya tuvo paradas multitudinarias en Córdoba y Rosario. En esa línea, desde el Frente de Sindicatos Unidos prometieron no dar tregua y llevar las protestas a más provincias en las próximas semanas.

