En el marco de un tenso clima en la planta por un esquema de suspensiones rotativas de los operarios en la planta ubicada en Victoria, Provincia de Buenos Aires, el presidente de Georgalos, Miguel Zonnaras, admitió que ya producen en China una línea de su golosina más popular, que luego se importa para comercializar en el mercado local.
Se trata de los caramelos masticables Flynn Paff. «Yo soy de ADN industrial, pero también me tengo que adaptar», afirmó Zonnaras, en declaraciones públicas. «No puedo competir con China en ese rubro», agregó, y adelantó que la empresa ya tiene en marcha la producción de esa línea en el país asiático, desde donde se importa el producto terminado.
Zonnaras explicó que en el sector de la alimentación suele existir la idea de que los países productores de materias primas cuentan con una ventaja competitiva. Sin embargo, sostuvo que en la práctica esas materias primas se han «comoditizado», es decir, se comercializan a precios internacionales similares en cualquier mercado.
«¿Qué implica esto para Doña Rosa? Que el costo de la materia prima para nosotros es prácticamente el mismo que en cualquier parte del mundo. ¿Por qué? Porque es una commodity. Al ser una commodity, el precio al que ingresa a una fábrica es prácticamente igual sin importar dónde esté ubicada», señaló.
Según detalló, algo similar ocurrió con la tecnología utilizada en la industria alimenticia. «La tecnología también se comoditizó. Hoy ya no hay grandes diferencias tecnológicas entre un productor y otro», afirmó.
En ese contexto, explicó que lo que termina determinando que otros países puedan tener una estructura de costos más competitiva no pasa por la materia prima ni por la maquinaria, sino por factores como los impuestos, los costos laborales, la logística y la carga regulatoria.
La confesión del empresario cayó en medio de un clima más que caliente. Según pudo confirmar InfoGremiales el acuerdo que rige con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) es aplicar un esquema rotativo de unos 80 trabajadores cada 15 días que alcance una vez a cada empleado.
De hecho el esquema de suspensiones rotativas fue pedido por Georgalos por la caída en la venta. En el marco del expediente en trámite, la empresa manifestó una caída del 29% en el volumen de producción y la existencia de un 55% de capacidad ociosa en su planta. Ahora se conoce el traslado de la producción a Asia.
«Reafirmamos nuestra voluntad de diálogo, pero también nuestro compromiso firme en la defensa de cada puesto de trabajo», sostuvo Escalante. Además recordó que con Georgalos «tenemos un acuerdo firmado de no despedir por el artículo 247 con vigencia hasta noviembre de este año».

