A través de un comunicado, la organización sindical advirtió sobre las consecuencias de la apertura de importaciones y del actual escenario económico para la producción nacional. Desde el gremio señalaron que la situación pone en riesgo miles de puestos de trabajo y afecta tanto a trabajadores como a pequeñas y medianas empresas vinculadas al sector.
“Para el sector del caucho y del neumático, el impacto es devastador. Entregar la provisión de esta materia prima clave es rifar nuestra soberanía productiva”, sostuvo la conducción nacional del sindicato.
Además, remarcaron que el cierre de la planta genera preocupación en toda la cadena industrial, y señalaron que distintas cámaras empresariales ya vienen alertando sobre la crisis que atraviesa la actividad manufacturera.
En ese marco, el gremio ratificó su postura en defensa de la industria nacional y de las fuentes laborales. “No vamos a ser testigos silenciosos de la desindustrialización de la Patria, ni de que el desarrollo que forjamos con lucha obrera y trabajo sea arrasado”, afirmaron en el documento difundido públicamente.
Por último, la Comisión Directiva Nacional manifestó su solidaridad con los trabajadores afectados y reiteró su reclamo por políticas que protejan el empleo y el desarrollo industrial argentino. “Sin industria nacional no hay Nación. Sin trabajo no hay dignidad”, concluyeron.

