El plan PJ: Kicillof acelera para hegemonizar el peronismo y consolidar su liderazgo nacional en 2026

El gobernador bonaerense Axel Kicillof comenzó su etapa de nacionalizar su gestión. El margen de acción se achica y la estrategia que tienen en Casa de Gobierno parece tener un camino hacia la competición contra Javier Milei en la próxima contienda electoral.

Ante eso, en un acto multitudinario en el camping de SOSBA, Kicillof cerró el 2025 rodeado de más de 1500 dirigentes del movimiento derecho al futuro bajo la consigna “Axel Presidente”.

kicillof sosba

Tras lograr un triunfo en las elecciones legislativas locales desdobladas, una jugada que le otorgó la autonomía política que el cristinismo le disputaba, el gobernador bonaerense inicia el 2026 con una estrategia de dos puntos clave: tomar el control del partido justicialista PJ provincial a través de Verónica Magario y consolidar una alianza estratégica con los sindicatos, que ya lo posiciona como su “caballo de batalla” para el sillón de Rivadavia en 2027.

Sin embargo, son varios los sectores internos que consideran que no llegarán a la contienda interna. Es que se trata de una elección muy costosa para las arcas partidarias y creen que nadie buscará hacer ese desembolso para una disputa en las urnas.

El camino de Kicillof hacia la jefatura del peronismo implica romper con la tutela de La Cámpora, sector con el que mantiene una convivencia tensa marcada por el reproche al desdoblamiento electoral.

Para blindar su gestión frente a las políticas de Javier Milei, Kicillof encomendó al intendente de La Plata, Julio Alak, la tarea de masificar la afiliación al PJ bonaerense, buscando que la vicegobernadora Verónica Magario suceda a Máximo Kirchner en la presidencia del partido.

Esta movida busca que “la marca de la gestión esté acompañada por la estructura política”, permitiendo al gobernador proyectar su liderazgo nacional desde un territorio ordenado, mientras utiliza la temporada de verano en la Costa Atlántica para visibilizar el impacto social de la crisis económica.

En paralelo, el brazo armado de este proyecto político es el movimiento obrero organizado. Tras la renovación de autoridades en noviembre de 2025, la CGT, conducida ahora por el triunvirato de Cristian Jerónimo (Vidrio), Jorge Sola (Seguros) y Octavio Argüello (Camioneros), ha cerrado la etapa de diálogo con el Gobierno nacional.

Para Kicillof, este respaldo sindical es el motor que le garantiza la presencia en la calle que el kirchnerismo tradicional ha perdido, consolidándolo como el referente opositor con mejor imagen en las encuestas al inicio de este año clave.

A través de los intendentes, Kicillof busca captar a los sectores medios y trabajadores que se sienten «caídos» del modelo nacional, ampliando la base electoral más allá del núcleo duro kirchnerista.

La base de la construcción de Kicillof se basará en los acuerdos con los gobernadores aliados y el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro en las provincias donde el peronismo no conduce. Para eso, Andrés Larroque y Carlos Bianco comenzaron las negociaciones con sectores del peronismo con desarrollo territorial y la alianza con los sindicatos servirá para hacer base en cada una de las provincias.

Por Juan Manuel ‘Pipo’ Aravena

FUENTE: Mundo Gremial