El mandatario bonaerense se desentiende y quiere polarizar con Javier Milei. Una constante en estos meses de discusión sin debate en el justicialismo.

El malestar en el peronismo creció luego que el gobierno intentara separar las negociaciones, pidiendo la aprobación de las leyes económicas sin incluir la discusión por los cargos. “El gobernador se ocupó todo el fin de semana de operar que no iba a discutir los cargos ahora, porque quería separar las negociaciones. Me imagino que sabe que si es así, endeudamiento no va a tener”, avisaron en La Cámpora legislativa.
Los concilieris de Kicillof en la Legislatura, Mariano Cascallares y Gabriel Katopodis, hacen lo imposible por conseguir las manos (propias y ajenas) para conseguir el endeudamiento. Es que el objetivo de ambos corre por un carril paralelo a la negociación. Ambos dirigentes los seduce conseguir una silla en el gabinete bonaerense. El hombre de San Martín quiere sostener Infraestructura. El alcalde de Almirante Brown busca quedarse con el ministerio de Seguridad.

En las últimas horas circuló un borrador de acuerdo para la Corte con un reparto de un lugar para el cristinismo, uno para el massismo, uno para el sector de Kicillof y uno para el radicalismo abadista. Sin embargo, en Gobernación descartaron que haya avances este año debido a los plazos legislativos para convocar audiencias en el Senado.
En todo este escenario, el Frente Renovador espera una resolución por las designaciones en el Bapro, reclamando cubrir la vacante de Sebastián Galmarini y recuperar el lugar que tenía Mario Meoni. Además, buscan que Alexis Guerrera se mantenga en la presidencia de la Cámara de Diputados y promueven a Ramiro Gutiérrez para un lugar en la Corte.

Un lugar que creen propio, aunque no está asegurado, es el Puerto de Quequén, donde Jimena López debe asumir su banca en el Congreso y desde el Frente Renovador admiten no tener un perfil que logre suplir ese sillón.
El reclamo público de Mayra Mendoza por la supuesta discriminación de obras en Quilmes, al querer asumir un modo opositor responsable, agitó las aguas. Si bien el axelismo culpa a La Cámpora por frustrar el endeudamiento el año pasado, el sector busca evitar esa imagen ahora.

Máximo Kirchner tuvo que mandar a sus espadas bonaerenses para desautorizar a Mendoza. La intención no es dejar en off side a una de las aspirantes a la Gobernación, sino pensar en el corto plazo por los posibles cambios de gabinete. El kicillofismo hace sentir el rigor. En el festejo por el día de la Soberanía Nacional, las ministras camporistas subieron por el ingreso de visitantes con limitación de sus acompañantes. En cambio, el “Cuervo” Larroque fue acompañado por asesores hasta de tercer orden.
En Mundo Gremial adelantamos parte de los cambios de gabinete semanas atrás. Sin embargo, en las últimas horas se metieron en la discusión los alcaldes Chiquitapistas.

Una foto que generó ruido entre cuatro alcaldes, Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gastón Granados (Ezeiza), Federico de Achaval (Pilar) y Nicolás Mantegazza (San Vicente) con Claudio “Chiqui” Tapia, buscó mostrar autonomía política de la pelea del peronismo, gestión y cercanía con Leonel Messi. En la foto hay aspirantes de todo tipo, aunque la proyección por el PJ Bonaerense en lo inmediato y el sillón de Dardo Rocha en 2027 predominan las conversaciones de ese grupo selecto.
Por Juan Manuel «Pipo» Aravena

