Bajo la tutela del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el Gobierno reactivó una agenda de ajuste agresivo en el Estado, para seguir achicando la planta de personal con un nuevo mecanismo: para evitar despidos —y así no tener que pagar indemnizaciones—, el plan es promover retiros voluntarios y, a la vez, congelar los salarios de modo de impulsar a los trabajadores a irse.
Según confiaron funcionarios, la lógica libertaria sigue siendo lineal: «si se reducen los trabajadores en el Estado, habrá menos impuestos y más riqueza para la gente». El plan combina retiros voluntarios masivos en el INTA, el INTI y el SENASA, donde piensan sostener el congelamiento total de las paritarias, algo que ya sucede desde hace muchos meses en la Dirección Nacional de Vialidad (DNV).
«Buscan una reestructuración barata sometiendo a los trabajadores a la pobreza», denunció Graciela Aleña, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Viales (Stvyara) y miembro del consejo directivo de la CGT.
INTA: el comienzo
Según advirtió la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el objetivo de base es reducir mil puestos de trabajo en cada organismo a corto plazo. En el INTA el procedimiento ya comenzó: el pasado 27 de febrero, el Ejecutivo ordenó un proceso de retiros voluntarios con condiciones que buscan acelerar la salida de personal.
La resolución alcanza al personal de planta permanente con un mínimo de tres años de antigüedad y menores de 65 años al 31 de marzo de 2026. La compensación económica se fijó en 1,5 haberes brutos por cada año de servicio, un 50% más que una indemnización por despido, pero el congelamiento salarial lo compensaría con creces.
Julieta Boedo, delegada de ATE-INTA, confirmó que «la cifra que esperan que acepte el retiro voluntario está por encima de mil trabajadores». Para la dirigente, hay una decisión tomada respecto del desmantelamiento del sistema de ciencia y técnica. «El INTA minúsculo que pretende el gobierno no podrá llegar más a cada productor de cada rincón del país. Sin trabajadores no hay desarrollo de la ciencia y sin ciencia no hay soberanía».
Todos en la mira de Sturzenegger
La ofensiva no se agota en el instituto agropecuario. La nómina de organismos que están en la mira incluye al INTI, el SENASA, la Aduana y la ANMAT. También la DNV integra esta lista de prioridades.
Vialidad Nacional: 17 meses sin aumentos
El caso de Vialidad Nacional es el ejemplo más crudo del método de asfixia. Los trabajadores viales tienen los salarios congelados desde octubre de 2024, acumulando una pérdida de poder adquisitivo del 50% en los últimos 17 meses. A pesar de que la Justicia ordenó diagramar una mesa de diálogo para discutir haberes, el Gobierno evita cualquier negociación paritaria.
Aleñá insistió en que «pretenden seguir dilatando la negociación mientras avanzan con el ajuste y los retiros voluntarios. El objetivo es someter a los trabajadores viales a estar por debajo de la línea de pobreza para concretar un proceso de reestructuración más barato».

