Tras una tensa audiencia celebrada este martes en la sede del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, la empresa Lamb Weston ratificó su decisión de cerrar las puertas de su unidad productiva en la localidad de Munro. La medida, enmarcada en un pedido de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) por parte de la empresa, pone en riesgo inminente a cerca de 100 trabajadores. Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), la respuesta fue un rechazo unánime y exige que la empresa busque alternativas y continúe operando.

La organización gremial sostiene que el argumento de «crisis» esgrimido por la empresa fabricante de papas fritas no tiene sustento en la realidad operativa de la planta, la cual mantuvo ritmos de producción estables y normales durante todo el año 2025.
El reclamo del STIA: «No es una crisis, es una decisión política»
El secretario general del STIA, Sergio Escalante, que participó de la audiencia, apeló a la responsabilidad social de la firma. “Exigimos que la empresa reconsidere su decisión y busque alternativas para mantener la planta en funcionamiento. Los puestos de trabajo de nuestros compañeros constituyen el sustento de sus familias y la base de la comunidad de Munro» , sentenció el dirigente, enfatizando que el trabajo y la producción deben ser preservados como derechos fundamentales.

El sindicato subrayó una contradicción de fondo en el planteo de la empresa: la solvencia económica demostrada en otras áreas de su negocio. Según detalló el STIA, Lamb Weston realizó recientemente una inversión de 320 millones de dólares en una planta nueva y tiene proyectado otro desembolso de 130 millones de dólares adicionales. Con estos números sobre la mesa, el gremio asegura que la compañía dispone de recursos de sobra para garantizar la continuidad en Munro.
Advertencia: Continuidad o conflicto
La postura del sindicato es clara en sostener los puestos de trabajo con los operarios produciendo valor. “El objetivo es claro: defender cada puesto de trabajo y continuar produciendo” , manifestaron desde la conducción del sindicato, instando a la patronal a entablar un diálogo franco para encontrar una salida consensuada que no implique despidos.
Luego del fracaso de esta primera instancia de mediación, el clima en la empresa ubicada en la zona norte del conurbano bonaerense queda marcado por la incertidumbre, a la espera de nuevas convocatorias o el inicio de medidas de fuerza por parte del personal afectado con el respaldo del STIA.

