Crisis en Granja Tres Arroyos: atrasos salariales y amenaza sobre 700 puestos de trabajo

Los trabajadores mantienen medidas de fuerza por retrasos en pagos y advierten que la continuidad laboral depende del cumplimiento de los salarios adeudados.

La avícola Granja Tres Arroyos, uno de los principales productores de carne de pollo del país, enfrenta un conflicto laboral grave tras el incumplimiento en el pago de sueldos y aguinaldos, lo que mantiene paralizada una de sus plantas y genera incertidumbre sobre más de 700 puestos de trabajo.

Los trabajadores señalaron que la empresa no abonó las quincenas ni el medio aguinaldo pautados para enero, lo que desató medidas de fuerza que mantienen la planta paralizada. Además, alertaron que la compañía ha incumplido acuerdos salariales previos, profundizando la preocupación sobre la continuidad de las operaciones.

Granja Tres Arroyos: planta paralizada y alerta gremial

Desde los gremios que representan a los empleados, indicaron que la situación se agrava ante la amenaza de cierre definitivo de la planta, lo que impactaría directamente en la economía local y en la comunidad. En respuesta a los retrasos, los trabajadores activaron asambleas y medidas de protesta para exigir el pago inmediato de lo adeudado.

El conflicto se enmarca en un contexto de dificultades financieras para la empresa, que arrastra meses de operaciones con resultados negativos, recortes de personal y tensiones en distintas plantas.

Barajando ese escenario, los gremios advierten que la continuidad de los puestos de trabajo depende del cumplimiento de los compromisos salariales y de la apertura de una mesa de negociación urgente.

La paralización de la planta no solo afecta a los empleados, sino también a la cadena productiva avícola, dado que la empresa abastece gran parte del consumo de pollo a nivel nacional.

En consecuencia, los sindicatos buscan garantizar que se cumplan los pagos adeudados y la estabilidad laboral de todos los trabajadores ante la situación crítica que atraviesa la compañía.

FUENTE: Mundo Gremial