Las interrupciones se producen tras el fracaso de las negociaciones entre la organización gremial y los representantes de EANA por reclamos que incluyen cuestiones salariales, condiciones de trabajo y una revisión de cláusulas operativas, según comunicaron desde el sindicato.
Fuentes sindicales señalaron que las medidas buscan profundizar las acciones que ya comenzaron en noviembre, cuando se realizaron paros que afectaron principalmente la aviación de carga y generaron dificultades logísticas en varios aeropuertos.
Empresas del sector y cámaras empresarias han expresado su preocupación ante las medidas, advirtiendo que las interrupciones en la operación aérea podrían generar demoras, cancelaciones y pérdidas económicas para pasajeros y líneas aéreas si no se logra un acuerdo antes de la puesta en marcha del cronograma.
El plan de acción incluye paros en diferentes franjas horarias y días, con afectaciones tanto a vuelos de cabotaje como a vuelos internacionales. El gremio argumenta que la continuidad del conflicto se debe a la falta de avances en las respuestas de EANA y a la ausencia de soluciones concretas a los reclamos presentados.
La situación se inscribe en un contexto de tensión laboral en el sector aeronáutico, donde ya se habían registrado medidas similares y advertencias de huelgas que podrían alcanzar a pasajeros en anteriores rondas de negociaciones.
Impacto y expectativas
Las autoridades de EANA, por su parte, han ratificado su voluntad de diálogo y la intención de continuar las negociaciones para evitar afectaciones mayores al sistema de navegación aérea. Sin embargo, hasta el momento no se ha logrado un acuerdo que desactive la seguidilla de paros prevista.
El plan de acción tiene lugar en un momento de alta circulación aérea, lo que eleva la incertidumbre de pasajeros y operadores sobre el normal desarrollo de las operaciones en los próximos días.

