Con una deuda superior a 156 millones de pesos, histórico laboratorio de Ituzaingó paralizó su producción y desvinculó a la mitad de su personal

Acumula 196 cheques rechazados, según informó el Banco Central de la República Argentina. Sus trabajadores denuncian que cobran los salarios de manera fraccionada.

Con casi 200 cheques rechazados por una deuda de más de 156 millones de pesos, Laboratorio Valmax, la empresa reconocida porque en los años 80 desarrolló en el país el mercado de la solución fisiológica en monodosis, paralizó su producción, despidió a 30 de sus 60 trabajadores y bloqueó el acceso a su planta de Ituzaingó.

La compañía, que cuenta con  196 obligaciones incumplidas por un total de $156.526.850, fue llamada a una audiencia para este lunes en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, con el objetivo de destrabar el conflicto.

Valmax dio sus primeros pasos en 1980, cuando el austríaco Peter Ploder fundó la firma y se jugó un pleno por un producto que hasta entonces no tenía desarrollo local: la solución fisiológica en formato monodosis. 

El ciudadano europeo no sólo creó la marca, sino que empujó  un segmento completo del mercado farmacéutico argentino. En ese entonces, las ampollas individuales de suero, que en la actualidad se comercializan en cualquier farmacia, fueron una innovación.

Con el avance del tiempo, lanzó otro producto emblema: las lágrimas artificiales Valmafilo, gotas oftalmológica

Si bien nació en Polonia, Ploder desarrolló toda su carrera profesional, empresarial y familiar en la Argentina.  De tal forma, que se graduó de farmacéutico en la UBA y se radicó en la localidad de Haedo, partido de Morón, antes de fundar Laboratorios Valmax.

Sin embargo, en febrero de 2014, Ploder decidió desprenderse del 66,6% de la participación que tenía en la empresa y le vendió su parte a su socio minoritario, Alfredo Delgado, quien hasta ese momento controlaba el 33,3% restante, según informó en su momento el portal especializado Pharmabiz. 

Con Delgado al mando, cambió la lógica de trabajo al reorientar su perfil productivo hacia la fabricación de formas líquidas y semisólidas, tanto estériles como no estériles, para terceros. En simultáneo, el laboratorio adoptó una estrategia de expansión agresiva.

Según informó Infobae, Valmax se puso como objetivo acentuar su presencia inundar el mercado con sus productos —tanto bajo su marca propia como a través de la producción tercerizada— y se lanzó de lleno a las licitaciones públicas para convertirse en proveedor del Estado. Para concretar esa meta, apostó a aumentar la producción, pero siempre con la misma plantilla de entre 60 y 70 empleados.

No obstante, la jugada salió mal porque se originó un exceso de stock justo cuando se registraba una caída en la demanda, ya que farmacias, hospitales públicos y privados, droguería  empezaron a comprar menos. 

Asimismo, se le añadió un problema estructural de depender de las compras estatales, un cliente que, como es habitual, paga con demoras significativas.

Posteriormente, la empresa acumuló mercadería suficiente para abastecer hasta fin de año, por lo que paralizó su operatividad y suspendió a aproximadamente la mitad de su plantilla, alrededor de 30 personas.

Sin embargo, el problema se agravó el 30 de abril, cuando la dirección de Valmax difundió un comunicado interno en el que expresó que el “complejo contexto económico y la situación financiera actual” obligaba a desdoblar el pago de los haberes.

El cronograma establecía un primer desembolso del 50% para el 7 de mayo y el saldo restante para el 20 de ese mes. Y aunque se presentó como medida excepcional, se transformó en permanente. De esa manera, los operarios denunciaron que nunca más cobraron en un solo pago y que, además, comenzó a no respetar las fechas pactadas. Igualmente, la compañía adeuda el 50% del salario del mes pasado sin haber brindado información sobre cuándo o cómo cancelará esa deuda-

.En ese marco, los registros de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirman la magnitud de la crisis financiera de la empresa, dado que acumula 196 cheques rechazados por falta de fondos, por un monto total de $156.526.850.

También trascendió que no registra rechazos por defectos formales ni por problemas de registración, lo que exhibe que la totalidad de los documentos fueron devueltos por dinero en las cuentas para cubrirlos.

FUENTE: Data Gremial