Tras una década de conflicto con la empresa Red Chamber, el gremialista Luis Núñez se mostró esperanzado con la firma del precontrato con Profand que se concretaría en los próximos días. La nueva gestión buscará cumplir con exigencias incumplidas, garantizar la reactivación y preservar las fuentes de trabajo en la ex Alpesca.
Núñez recordó que durante los años en que Red Chamber operó la ex Alpesca hubo tanto cumplimiento parcial del pago de salarios como numerosos incumplimientos contractuales que fueron denunciados por sindicatos y gobiernos provinciales.
El dirigente sindical resaltó la decisión del actual gobierno provincial de frenar la extracción de materia prima durante una zafra a través de un decreto de la Secretaría de Pesca. En ese punto, señaló que la respuesta de Red Chamber no fue suficiente para renovar el contrato lo que desencadenó la finalización.
EXPECTATIVAS POSITIVAS PARA LA NUEVA ETAPA
Sobre la empresa que tomará el control, Núñez se mostró expectante. “Profand es un grupo español importante con presencia internacional y una flota considerable lo que abre expectativas positivas”, indicó en el programa de TV ‘Sin Hilo’ que se emite por Canal 12.
El dirigente gremial explicó que Profand ya cuenta con empresas que operan en la zona -especialmente- en Santa Cruz. Además, prometen incorporar a los trabajadores que Red Chamber no reemplazó ante jubilaciones o retiros además de cubrir las vacantes existentes.
Asimismo, anticipó “el nuevo contrato incluirá exigencias que la anterior empresa no cumplió: procesamiento en la planta local, reconocimiento de la antigüedad de los trabajadores y la incorporación de personal, entre otros puntos clave para la estabilidad laboral”.
Núñez recordó el traumático contexto original de la ex Alpesca, que atravesó años de abandono junto a la posterior “búsqueda de novia” para la pesquera en referencia a las diferentes empresas que tomaron la concesión tras el vaciamiento.
El secretario del STIA calificó a Profand como un grupo serio con historia en el sector, que debería cumplir con obligaciones que la empresa saliente no respetó, como inversiones en maquinaria y la estabilidad en los puestos de empleo.
Sobre la actividad pesquera actual en Chubut, afirmó que el recurso se encuentra en condiciones saludables pero consideró que la sostenibilidad requiere “equilibrio entre producción y trabajo”.
En el tramo final, Núñez expresó su esperanza en que esta nueva etapa proteja los derechos laborales y fomente la continuidad de una actividad esencial para la economía local y regional.

