A raíz de la situación financiera que atraviesa Bodegas Bianchi, con cheques rechazados y deudas millonarias, el sindicato vitivinícola salió a marcar su postura: relativizó los planteos del sector empresario sobre una supuesta crisis profunda.
Con ese telón de fondo, el sindicato señaló que estas advertencias suelen aparecer en la previa de la cosecha y de la discusión paritaria: no necesariamente reflejan la situación real del inicio del año productivo.
Bodegas Bianchi: alerta del sindicato vitivinícola
Asimismo, cuestionó la gestión de la empresa y reclamó un plan de contingencia oficial: buscan proteger el empleo y las condiciones laborales. Los gremios destacaron que la intención de la empresa de regularizar deudas es positiva: permite ver una luz al final del túnel.
Bodegas Bianchi atraviesa una fuerte tensión financiera: registra cheques rechazados y deudas con proveedores y acreedores. La empresa negocia regularizar sus compromisos para evitar un concurso de acreedores: también estudia vender activos para mantener la operativa.
Gestión cuestionada y especulación denunciada
El objetivo declarado es sostener la actividad y encontrar una salida que permita continuar con la producción sin comprometer el empleo: la situación sigue siendo delicada.
Desde el sindicato, señalaron que esta crisis es consecuencia de una administración basada en la especulación: criticaron la falta de proyección al endeudarse.
Valoraron que la empresa haya manifestado su intención de regularizar deudas: eso abre una expectativa positiva en medio de la tensión.
Gremios atentos ante posibles afectaciones al empleo
Por el contrario, cuestionaron la ausencia de medidas oficiales por parte del Ministerio de Producción de Mendoza, a cargo de Rodolfo Vargas Arizu: esperan un plan de contingencia que ampare a los trabajadores.
Ni FOEVA ni los sindicatos de base han sido comunicados formalmente sobre la situación: sin embargo, afirmaron que se mantienen en estado de alerta.
Asimismo, reiteraron que cualquier decisión empresarial que afecte los puestos de trabajo será monitoreada: no descartan nuevas medidas si no hay respuestas concretas.
La intención es garantizar que la actividad vitivinícola continúe sin poner en riesgo la seguridad laboral: la vigilancia sindical sigue activa.


