La Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (ATILRA) salió al cruce de versiones que circularon recientemente sobre la situación institucional de su sistema de salud. A través de un comunicado emitido este viernes, la organización sindical aclaró que la Obra Social del Personal de la Industria Lechera (OSPIL), se encuentra «funcionando con normalidad» y brindando atención a todos sus afiliados y prestadores sin interrupciones.

La aclaración surge a raíz de lo que el gremio calificó como un «error de denominación» en una disposición del Gobierno nacional vinculada a la baja de entidades del sector salud. En ese sentido, el sindicato remarcó que OSPIL es una asociación civil sin fines de lucro que se sostiene exclusivamente mediante el flujo de aportes y contribuciones obligatorias de la seguridad social.
Denuncia por morosidad patronal
Más allá de la aclaración, ATILRA aprovechó la oportunidad para exponer la crítica situación financiera que atraviesa la entidad debido al incumplimiento de los empresarios. El sindicato denunció una «morosidad exponencial» por parte de importantes compañías del sector lácteo, lo que genera trabas en la cadena de pagos a los prestadores de salud.
Según los datos suministrados por el gremio, la deuda acumulada por las empresas es alarmante. Las firmas del sector adeudarían una cifra que supera los 25 mil millones de pesos. Entre las principales morosas se encuentran SanCor CUL, Verónica SA, Arsa, La Lácteo y Lácteos Conosur/La Suipachense.
Desde la organización advirtieron que estas dificultades económicas, derivadas de la falta de pago patronal, resienten la operatividad cotidiana. A pesar de este panorama adverso, la entidad sindical ratificó su compromiso de sostener la cobertura sanitaria para los trabajadores del sector, e instó a las empresas a regularizar sus deudas para no poner en peligro el servicio.

