Según la información difundida por el gremio, a través del decreto 1286/26 se estableció la disolución y liquidación de la IOSFA. De acuerdo con el detalle presentado por ATE, de una planta total de 2.450 trabajadores, unos 1.000 pasarían a la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), mientras que el resto quedaría alcanzado por distintas medidas que afectarían su continuidad laboral.
En concreto, el sindicato denunció que 450 trabajadores pasarían a disponibilidad y que otros 1.000 contratos serían eliminados. De esta manera, ATE contabiliza 1.450 puestos de trabajo afectados por la reorganización y advierte sobre el impacto que tendrá la medida en el empleo estatal.
Ante este escenario, ATE convocó a movilizarse este jueves al Ministerio de Defensa para rechazar la decisión del Gobierno y reclamar respuestas sobre el futuro de los trabajadores.
La organización sindical cuestionó con dureza la disolución de la obra social y sostuvo que la medida pone en riesgo tanto los puestos de trabajo como la continuidad de la cobertura sanitaria para sus afiliados.
En su pronunciamiento, a través de su secretario general Rodolfo Aguiar, el gremio también cuestionó el rumbo de la reorganización y denunció que las prestaciones serían transferidas a dos gerenciadoras privadas. ATE vinculó esa posibilidad con un proceso de avance del sector privado sobre servicios que actualmente forman parte de la estructura estatal.
Además, comparó la situación de la IOSFA con la de otros organismos públicos alcanzados por las políticas de ajuste y acusó al Gobierno nacional de impulsar un recorte que afecta directamente a los trabajadores.
El sindicato anticipó que el conflicto podría escalar en las próximas horas. En ese sentido, advirtió que profundizará todas las medidas de fuerza en rechazo a la disolución del organismo y a las consecuencias laborales que atribuye a la decisión oficial.
ATE sostuvo que no puede permitir que los trabajadores queden en la calle y cuestionó, al mismo tiempo, el impacto que la reestructuración podría tener sobre la atención sanitaria del personal de las Fuerzas Armadas y sus familias.
La protesta prevista frente al Ministerio de Defensa se suma así a los reclamos sindicales contra el ajuste en el Estado y abre un nuevo foco de tensión en el área, con dos ejes centrales: la continuidad laboral de los empleados de la IOSFA y las garantías para sostener las prestaciones de salud tras la liquidación del organismo.

