El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) reiteró las denuncias contra el Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, por interferir en las negociaciones paritarias del Convenio Colectivo de Trabajo 244/94, complicando la actualización de las escalas salariales.
En la última reunión con la cámara empresaria FIPAA, el gremio junto a la Federación de Sindicatos de la Alimentación (FTIA) planteó con firmeza las demandas de los trabajadores, pero las tratativas quedaron estancadas debido a la intervención del Ejecutivo, que busca contener la inflación a costa de los salarios. La próxima reunión está programada para el jueves 4 de septiembre.
En un comunicado, el STIA Buenos Aires, liderado por Rodolfo Daer, expresó: “Enfrentamos un desafío significativo: el Gobierno Nacional sigue obstaculizando la libre negociación, y usa a la cámara empresarial para poder contener artificialmente la inflación a costa de bajos salarios».
«Esta situación solo puede ser respaldada por un Gobierno que no tiene en cuenta el bienestar de las y los trabajadores ni el desarrollo económico sostenible; enorgulleciéndose de ser los responsables de llevar a cabo ‘el ajuste más grande de la historia’. En este contexto, seguiremos luchando por una paritaria libre y sin techo, donde las negociaciones salariales reflejen verdaderamente las necesidades y expectativas de las y los trabajadores”.
El gremio exige paritarias sin restricciones y políticas que promuevan la producción y el empleo digno.
Contexto de la negociación
En junio pasado, tras intensas negociaciones marcadas por conflictos, el STIA y la FTIA lograron un acuerdo con FIPAA que incluyó un incremento salarial y una suma extraordinaria no remunerativa de $85.000 para la categoría inicial, pagadera en tres cuotas entre junio y julio de 2025. Además, se estableció que $25.000 de la última cuota se incorporarían al salario básico a partir de agosto, junto con el pago retroactivo correspondiente a mayo, abonándose en la primera quincena de junio.
A pesar de las presiones del Gobierno por limitar los aumentos al 1% mensual, el acuerdo permitió establecer escalas salariales para mayo, junio y julio de 2025, con una revisión programada para agosto. Sin embargo, el gremio sostiene que la intromisión del Ejecutivo sigue siendo un obstáculo para avanzar en las negociaciones actuales, afectando la capacidad de los trabajadores para hacer frente al aumento de precios y las dificultades económicas.


