Alerta en los puertos: el gremio aceitero advierte un paro nacional ante el fracaso de las negociaciones

La conciliación obligatoria vence el jueves y las cámaras empresarias anticipan fuertes impactos sobre la cadena agroexportadora si no se alcanza un acuerdo.

El sistema portuario y agroexportador argentino podría enfrentar un nuevo paro a partir de este jueves, luego de que fracasaran las negociaciones entre las cámaras empresariales y los sindicatos aceiteros. Así lo confirmó Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), quien advirtió que “es probable que tengamos un paro nacional en todos los puertos por tiempo indeterminado”.

Las conversaciones se desarrollan en el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, que vence en las próximas horas. De no alcanzarse un nuevo entendimiento, la medida de fuerza podría paralizar el embarque de granos, aceites y harinas en los principales complejos portuarios del país, especialmente en el cordón industrial del Gran Rosario, donde se concentran las plantas procesadoras y terminales más importantes del sector.

 

Negociaciones estancadas y acusaciones cruzadas

El conflicto enfrenta a las cámaras empresarias —CIARA, CIAVEC y CARBIO— con los sindicatos SOEA (Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento San Lorenzo) y la FTCIODyARA (Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines).

Según Idígoras, detrás del reclamo “hay un trasfondo gremial con aspiraciones políticas dentro del movimiento obrero, en un contexto de reconfiguración de la CGT”. Sin embargo, desde el gremio aseguran que la medida responde exclusivamente a la falta de acuerdo salarial, luego de dos meses de negociaciones sin avances.

“El sector empresario ofrece aumentos insignificantes y pretende atarnos al índice de inflación del INDEC, que todos sabemos que no refleja la realidad”, sostuvo Daniel Succi, secretario general del SOEA. “Esto no es una paritaria, es una estrategia para condicionar el salario a la política de ajuste que impulsa el gobierno”, agregó.

 

Un conflicto recurrente con alto impacto portuario

El posible paro llega apenas dos meses después de que se destrabara el último conflicto del sector. En septiembre de 2025, los gremios aceiteros habían alcanzado un acuerdo con las cámaras empresariales CIARA, CIAVEC y CARBIO, que permitió recomponer los salarios y garantizar la continuidad de la producción y la exportación.

Sin embargo, antes de ese entendimiento, la industria había atravesado en agosto de 2025 una huelga que paralizó por completo la operatoria de las plantas procesadoras de soja y afectó la actividad de los puertos del Gran Rosario, uno de los polos agroexportadores más importantes del mundo.

Durante esa medida de fuerza, al menos 36 buques permanecieron demorados en rada y se estimaron pérdidas millonarias por la suspensión de embarques. El conflicto fue finalmente interrumpido por la intervención del Gobierno nacional, que dictó la conciliación obligatoria para garantizar la reanudación de las exportaciones y reactivar la mesa de diálogo.

Estos antecedentes muestran un patrón de tensión cíclica en el complejo agroindustrial, donde cada cierre de conciliación o actualización paritaria reabre la posibilidad de nuevos enfrentamientos gremiales.

 

Repercusiones en la agroexportación y el sistema portuario

El Gran Rosario concentra cerca del 80 % de las exportaciones agroindustriales argentinas, con terminales de granos y aceites que operan a escala internacional.

Un paro en ese núcleo —donde confluyen las principales plantas de San Lorenzo, Timbúes, Puerto General San Martín y San Nicolás— tendría un impacto inmediato en la logística fluvial, el comercio exterior y la generación de divisas, afectando tanto al sector privado como a la recaudación fiscal.

En declaraciones a medios especializados, Idígoras reconoció que la industria “observa con preocupación un escenario de alta conflictividad laboral en un momento en que los mercados globales de commodities enfrentan tensiones entre Estados Unidos y China, lo que podría agravar la inestabilidad del flujo exportador argentino”.

Por su parte, el sindicato mantiene la presión en las plantas, y advierte que la medida de fuerza “no tiene fecha de finalización si el jueves no se alcanza una mejora salarial significativa.

 

Expectativa ante una nueva audiencia

Antes del vencimiento de la conciliación, se espera una última audiencia este miércoles, donde el Gobierno intentará acercar posiciones entre las partes.
Desde las cámaras empresariales confían en que prevalezca la vía del diálogo para evitar una paralización que afecte los embarques en plena temporada de cumplimiento de contratos internacionales.

En tanto, los gremios aseguran que no retrocederán en su reclamo y que la única salida posible es “un aumento que recupere el poder adquisitivo perdido”.

El desenlace de las próximas horas será decisivo para la continuidad operativa de los puertos y plantas aceiteras del país, en un sector que representa más del 40 % de las exportaciones nacionales y constituye una pieza estratégica en la economía argentina.

FUENTE: GlobalPorts