Alejandro Amor, en el ojo del Confederal de CGT por hablar sin representar a los municipales argentinos

En el Comité Central Confederal de la CGT, la intervención de Alejandro Amor, sin sindicato ni representatividad, desató un debate sobre quiénes son la verdadera voz de los trabajadores municipales.

El Comité Central Confederal de la Confederación General del Trabajo (CGT), que ratificó la convocatoria al congreso electoral del 5 de noviembre en Obras Sanitarias, tuvo como perla el debate sobre la representatividad de los trabajadores municipales. Alejandro Amor, adjunto del Sindicato de los Trabajadores del Estado de la Ciudad (SUTECBA) —un gremio no municipal—, intentó hablar en nombre de los municipales argentinos, pero su intervención fue cuestionada por carecer de legitimidad y respaldo sindical.

Hernán Doval, Secretario General de la Confederación de Trabajadores Municipales de la República Argentina (CTMRA), de la Confederación de Trabajadores Municipales de las Américas (CONTRAM-ISP) y recién electo con más de 43.000 votos como Secretario General de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses, expuso con claridad la situación ante los presentes.

 

“Tenemos que lograr la unidad, con todos adentro, pero la unidad con representatividad”, afirmó, dejando en evidencia que la CTMRA representa entre el 85% y el 90% del sector municipal a nivel nacional, con afiliaciones que oscilan entre el 80% y el 97% en las principales provincias, salvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde los empleados perdieron el estatus de municipales tras la reforma constitucional de 1994.

Quién representa a los municipales en la CGT

Acompañado por dirigentes históricos como Rubén “Cholo” García y Rubén “Gringo” Daniele, Secretario General de los Municipales de Córdoba, Doval desnudó la falta de peso de Amor, quien responde a Amadeo Genta, líder de SUTECBA, y a la Confederación de Obreros y Empleados Municipales de Argentina (COEMA), un sello con escasa relevancia en el sector.

La intervención de Amor, sin un sindicato municipal que lo respalde ni una base representativa, contrastó con la solidez de la CTMRA, que se consolidó como la voz de los municipales.

El debate expuso una clara fractura: mientras Amor buscó posicionarse, Doval y la CTMRA reafirmaron su legitimidad ante los presentes, marcando el rumbo de la representatividad en el sector municipal.

FUENTE: Mundo Gremial