La crisis industrial suma un nuevo capítulo en el sur santafesino. La siderúrgica Acindar, propiedad del grupo ArcelorMittal, confirmó una nueva paralización temporal de su planta de Villa Constitución, que se extenderá del 25 de octubre al 1º de noviembre, e implicará la suspensión de unos 200 trabajadores.
Acindar suspende su planta y genera preocupación gremial
La noticia cayó como un balde de agua fría entre los operarios y reavivó la preocupación del gremio metalúrgico. Desde el Ministerio de Trabajo de Santa Fe fuentes confirmaron a Mundo Gremial que se vienen realizando audiencias constantes entre la empresa y la UOM, en medio de un panorama de “tensiones y reclamos” vinculados a liquidaciones salariales, premios y errores en haberes.
“Estamos trabajando sobre los distintos puntos que los trabajadores vienen marcando. El lunes tendremos una nueva reunión para ver si hay avances concretos”, señalaron fuentes del organismo laboral provincial, que busca evitar un conflicto mayor. 
Negociaciones y tensión en la industria metalúrgica
El nuevo freno de producción se da en un contexto complicado para la industria metalúrgica, afectada por la caída de la demanda interna, la paralización de la obra pública y el encarecimiento de insumos básicos. En los últimos meses, Acindar ya había dispuesto paradas técnicas y reducción de turnos, pero esta vez la medida alcanzará a toda la planta de Villa Constitución, epicentro histórico del sindicalismo metalúrgico.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) siguen con atención el conflicto y no descartan nuevas medidas gremiales si no se logra un acuerdo que garantice la estabilidad de los puestos de trabajo. Dirigentes del sector advierten que el cierre temporal de la planta “no es un hecho aislado”, sino parte de una estrategia de ajuste y contención de costos que afecta también a otras filiales del grupo.

El Ministerio de Trabajo provincial mantiene abierta la instancia de negociación y aseguró que las conversaciones “continuarán mientras haya voluntad de las partes”. Sin embargo, en Villa Constitución crece la inquietud: los trabajadores temen que la suspensión temporal sea el preludio de un recorte más profundo si la situación económica no mejora.
Mientras tanto, la siderúrgica se prepara para frenar nuevamente sus hornos entre el 25 de octubre y el 1º de noviembre, una postal que refleja el difícil momento que atraviesa la industria nacional y la incertidumbre que se extiende sobre cientos de familias metalúrgicas del cordón industrial santafesino.

