Fuentes cercanas al gremio de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) señalaron a InfoGremiales que esta medida podría desatar un conflicto de magnitud antes de fin de año. La reestructuración laboral es una de las principales preocupaciones dentro del sindicato, que teme un ajuste aún más severo por parte de la empresa.
«El adelanto de las paradas es una reacción directa a la caída de la demanda, pero también hay una fuerte preocupación por los efectos de la apertura de importaciones», explicó un referente gremial. La apertura del mercado de importaciones, especialmente el material siderúrgico proveniente de China, ha generado un reemplazo del producto nacional, afectando gravemente a la producción local. Desde el gremio se sostiene que la compañía debería estar enfocada en negociar con el gobierno sobre el impacto que tienen estas importaciones en el sector.
La situación se complica aún más por el atraso de cinco meses en la paritaria del sector, que no ha logrado alcanzar un acuerdo entre los representantes de los trabajadores y la empresa. A pesar de las tensiones, incluso con un cara a cara entre Paolo Rocca, CEO de Tenaris (dueña de Acindar), y Abel Furlán, secretario general de la UOM, aún no se vislumbra una solución a la vista.
La situación económica interna en la planta es delicada, con muchos trabajadores bajo la línea de pobreza. Según informaron desde el gremio, varios sectores de Acindar perciben salarios por debajo del millón de pesos, lo que agrava aún más el malestar. Además, algunos operarios fueron sorprendidos al serles negada la tradicional «caja navideña», un beneficio esperado por muchos trabajadores durante las fiestas.
Con este escenario, el clima dentro de la planta es de gran incertidumbre y tensión, y se espera que la situación pueda escalar en un conflicto más profundo si no se alcanzan soluciones inmediatas.

