Vidal, “arrepentida” en su libro: admite maltrato a docentes y que ofrecía paritarias debajo de la inflación

La ex gobernadora cambiemita presentó su libro «Mi Camino». Reconoció que el porcentaje de aumento que ofrecía estaba muy por debajo de la inflación. También aseguró que uno de los momentos “más duros” de su gestión fue la explosión en la Escuela Primaria N° 49 Moreno, que provocó la muerte Sandra Calamano y Rubén Orlando Rodríguez.

Un mes después de Mauricio Macri, la exgobernadora María Eugenia Vidal presentará su libro Mi camino con el que intentará relanzarse políticamente tras la aplastante derrota electoral que sufrió en 2019 contra Axel Kicillof.

En el libro, de unas 200 páginas, Vidal deja su mirada sobre lo que ocurrió en los cuatro años de Cambiemos. La autocrítica es más que benévola y aparecen especialmente a partir de su relato de los años 2018 y 2019 cuando la mirada sobre los problemas del país comenzó a ser distinta a la de Macri.

En ese marco, el texto hace un repaso de sus cortocicuitos con Roberto Baradel, uno de los enemigos elegidos por su gestión y hace una autocrítica por el conflicto docente.

Puntualmente, Vidal hace autocrítica sobre el conflicto que se desató en enero de 2018 por las negociaciones paritarias.

“El primer error fue mi rigidez. Haberme plantado en un 15% inicial pensado que con esa posición iba a poder contener las expectativas inflacionarias cuando, en la realidad, quien gobierna la provincia de Buenos Aires no determina la inflación”, repasa.

Ese año la inflación terminó cercana al 50% por lo tanto había abismo que separaba la oferta de Vidal de la realidad.

Y analiza su choque con el jefe del Suteba: “Yo no puedo hacer la autocrítica por Baradel ni por los dirigentes gremiales, pero puedo hacer la mía, y creo que como gobernadora no hice lo suficiente. No agoté todas las instancias de diálogo. No dimensioné los costos del conflicto, del desgaste, de la pérdida de días de clases”.

«Prejuicios y desconfianza»
“Entre ellos y nosotros no había confianza. Al contrario, había muchos prejuicios en ambas partes respecto del otro, y ninguno supo entender que la desconfianza era menos relevante que la responsabilidad que teníamos con cinco millones de chicos y trescientos mil docentes”.

“En mi caso era la preocupación de no poder pagar lo que pedían y el convencimiento de que los dirigentes gremiales no iban a acordar conmigo, no importaba qué les ofreciera, porque la negociación estaba politizada y porque el gremio más grande era y es todavía expresamente kirchnerista. Por su parte, los dirigentes gremiales creían que a mí y a mi gobierno no nos importaba la educación pública, que queríamos privatizarla, aun cuando yo jamás hubiese pensado nada semejante

“Sin duda, fue uno de los errores más graves de mi gobierno porque encaré la situación guiada por mis propios miedos y mis prejuicios sobre los dirigentes gremiales docentes con los que tenía que negociar cuando, en el fondo, se trataba de construir una confianza que no existía. Creía que el problema era quién tenía razón, pero el problema no era ese. Era algo mucho más profundo, y todos pagamos un costo alto por no verlo a tiempo”.

Por otro lado, apunta que uno de los peores momentos de su gestión fue la explosión en la Escuela Primaria N° 49 de la localidad de Moreno, que provocó la muerte de la vicedirectora Sandra Calamano y el portero Rubén Orlando Rodríguez.

Fuente: Gestión Sindical