Tras la toma, reabrió Alijor pero no reincorporó a los despedidos

La firma cesó el lock out patronal que había encarado y tras la toma de las instalaciones por parte de los empleados reabrió sus puertas. Los 240 empleados conservarán sus puestos de trabajo, pero los 12 despedidos no serán reincorporados.

La alimenticia Alijor finalmente volverá a producir en su planta de Garín, provincia de Buenos Aires, y autorizó el ingreso de sus 240 empleados a sus puestos de trabajo. La medida se tomó después de una extensa reunión en la Secretaría de Trabajo.

La mala es que no se reincorporó a ninguno de los 12 despedidos, motivo del conflicto, pero se logró que se les pague el 100% de la indemnización en tres cuotas. La firma ofrecía 12 cuotas mensuales.

En mayo, la empresa despidió a 12 trabajadores, que se suman a los 25 despedidos en abril. Mientras que en 2018 destruyó otros 33 puestos de trabajo.

El martes los dueños lanzaron un lock out patronal al que los trabajadores le respondieron con la toma de las instalaciones, con el aval del Sindicato de la Alimentación conducido por Rodolfo Daer.

Alijor elabora y comercializa con su marca pastas frescas envasadas, tapas de empanadas y pascualinas. Además, produce panificados: pan lactal, pan de hamburguesa y de panchos, para las marcas La Salteña y la cadena de supermercados La Anónima, de la familia del ex Secretario de Comercio, Miguel Braun.

Gustavo Salas, secretario de Organización del Sindicato de la Alimentación, le dijo a BAE Negocios: «Tomamos la planta para cuidar nuestros puestos de trabajo. Desde el año pasado que el dueño Benjamín Biderman, nos amenaza con cerrar si no aceptamos una rebaja de la paritaria. Paga las quincenas con retraso y ahora esto».

Salas señaló que «en los últimos años, perdimos más de 900 puestos de trabajo en nuestro sector. Los empresarios hacen lo que quieren, esto es una sangría, los trabajadores debemos frenarlos».

Fuente: Info Gremiales