Tarifas como ancla de la inflación e YPF en el centro de decisiones

La sorprendente diferencia obtenida en las PASO por Alberto Fernández, candidato presidencial del Frente de Todos, que consiguió más del 47% de los votos a nivel nacional, seguramente acelerará la discusión en materia económica.

El futuro del dólar, su impacto en la inflación y el reposicionamiento del FMI emergerán en la agenda de los próximos días. La abultada ventaja en favor de Fernández lo dejó a las puertas de la presidencia cuando nadie en el mercado lo esperaba. Todo lo vinculado al funcionamiento de la macroeconomía buscará redefiniciones inmediatas.

También la cuestión energética. La transición, los 70 días a la elección y al 10 de diciembre es mucho tiempo, imposible de gestionar en mi opinión. (Macri) tiene que llamar a un acortamiento de los plazos, poner un grupo de ministros de transición y comenzar un dialogo con Alberto Fernández y su equipo desde hoy, explicó, lacónico, uno de los tres empresarios petroleros que tiene el país. Creo que subestiman la importancia de las próximas 24 horas, añadió hoy bien temprano ante la consulta de EconoJournal.

¿Qué puede esperar el sector en un eventual mandato de Alberto Fernández que hoy se presenta casi como inexorable?

Si como creen muchos de los ejecutivos consultados por este medio una vez que se conocieron los resultados de los comicios en las próximas horas se anticipa la devaluación del tipo de cambio que el mercado proyectaba para fines de este año, habrá que ver qué sucede con las tarifas reguladas de gas y electricidad. A diferencia de la transición de 2015, cuando qué hacer con los subsidios energéticos era un debate en sí mismo entre los economistas, hoy la discusión sobre la industria energética está subordinada al replanteamiento de la macroeconomía. Hace cuatro años, repensar la energía servía para reflexionar sobre la macro. Resolver el atraso tarifario para bajar subsidios era una urgencia. Hoy ya no. Al contrario. Muchos economistas también algunos cercanos al Frente de Todos creen que es muy probable que las tarifas, y los precios relativos de la energía en general, terminen funcionando en 2020 como ancla de la inflación si el dólar si dispara.

Es probable, en esa clave, que la no actualización de las tarifas de los servicios públicos se convierta en uno de los puntales del plan de estabilización que encare el próximo gobierno. Habrá que ver si es una medida temporal o con el tiempo se transforma en algo permanente. Son especulaciones iniciales de lo que podría esperar el área energética. Lo concreto es que, por estas horas, nadie cercano a Alberto Fernández está diseñando un plan específico para el sector. Ni si quiera está claro quién podría conducir la cartera energética.

En cualquier caso, entre los economistas que circundan a Fernández prima la idea de que YPF sería el pivote de la política energética de la nueva administración. Durante la gestión de Mauricio Macri, la petrolera bajo control estatal, la principal empresa energética de la Argentina, siempre quedó subordinada a la decisión del área energética. Las decisiones importantes del sector se tomaron primero en el Ministerio de Energía que condujo Juan José Aranguren, que prácticamente ninguneó el rol estratégico de YPF. La trató como una empresa más. Durante los primeros dos y medio de gestión, Macri evitó cualquier visita a Vaca Muerta. Aranguren directamente repetía que YPF es una empresa más, como cualquier otra.

La conducción que encabezan Miguel Ángel Gutiérrez y Daniel González, presidente y CEO de la petrolera respectivamente, entendió el mensaje y buscó la manera de administrar los números de la empresa de la forma más eficiente posible, entendiendo que no contaban con apoyo del Ejecutivo para encarar un plan ambicioso de desarrollo. Fue una gestión profesional con mucho foco en el cuidado del flujo de caja de la empresa. Si hasta Ignacio Peña, hermano del jefe de Gabinete, se daba (y se da) el lujo de criticar que la compañía priorice el desarrollo de Vaca Muerta.

Difícil gestionar el rumbo de YPF con esos inputs de la política. Si en octubre se repiten los resultados de las PASO, o si como creen muchos empresarios del sector, los acontecimientos se precipitan, YPF pasará jugar un rol más activo en la fijación de la política energética. Se convertirá, casi con seguridad, en el centro de la toma de decisiones referidas al sector hidrocarburífero.

En un contexto de mayor intervención del Estado sobre las tarifas y los precios relativos de la energía, YPF seguramente se convertirá en un brazo ejecutor para buscar inversiones. Es que sin tarifas de mercado, la principal opción para encontrar inversiones para Vaca Muerta será a través de YPF, analizó un economista que integra la red de consulta de Fernández.

 

Fuente: Petrolnews