Resbalón del estatuto de apps: ante el rechazo de abogados laboralistas uno de los redactores amagó con retirarlo

Alejandro Ferrari, una de las plumas del estatuto pensado para regular el trabajo en plataformas digitales de reparto, expuso el proyecto ante laboralistas. Frente al rechazo, incluso del letrado del gremio del sector, habló de retirarlo: «Habrá que olvidarse del estatuto y aplicar la Ley de Contrato de Trabajo».

Alejandro Ferrari uno de los redactores del proyecto de regulación del trabajo en plataformas digitales de reparto de mercaderías, expuso en una charla con abogados laboralistas. Y la cosa fue menos amena de lo esperado.

En el marco de un conversatorio «Trabajo de Plataformas» organizado por la Corriente de Abogados Laboralistas 7 de Julio, Ferrari, uno de los asesores del Ministerio de Trabajo de la Nación, discutió sobre el borrador y se llevó la sorpresa de encontrar un cuestionamiento generalizado. Y hasta terminó amagando con retirar el proyecto por la falta de apoyo de los trabajadores de la actividad.

«Estas empresas no actúan como meras intermediarias, sino que intervienen activamente, tienen fines de lucro y obtienen beneficios», señaló Ferrari en lo que fue su exposición inicial. «En este universo de trabajadores hay una importante tendencia a la contratación mediante la figura de la locación de servicio que no refleja la naturaleza jurídica de la relación y excluye a los trabajadores, fraudulentamente categorizados como monotributistas, de las garantías contenidas en el artículo 14 bis».

Por lo que aseguró que hay tres posibilidades: «Aplicar la ley de contrato de trabajo, encarar un régimen especial o considerarlo como un trabajo autónoma, que es la propuesta de las empresas».

Sin embargo el problema surgió al momento de debatir el borrador que también lleva las firmas de los asesores Pablo Topet y Eduardo Álvarez.

En la apertura del debate, Liliana Litterio fue muy crítica. Advirtió que el Art 1 del escrito habla más de autonomía que de dependencia. «No queremos que la protección sea menor a la de contrato de trabajo, sino que tengan una relación acorde a la tarea que realizan». Además pidió «darle un espacio a la negociación colectiva».

«También hay que acentuar al control, porque el trabajo se realiza único, pura y exclusivamente en la calle», argumentó Litterio.

La negativa más contundente llegó de parte de Juan Manuel Loimil Borras, abogado de ASSIM, gremio de motoqueros: «Yo no soy partidario de que esta actividad se regule mediante el estatuto. La plataforma no es una actividad, la actividad es la mensajería y reparto y la plataforma es una herramienta».

«Las cuestiones novedosas pueden ser tratadas mediante la negociación colectiva entre las partes involucradas», agregó el letrado del gremio con personería gremial para la actividad.

Ante las negativas Ferrari se mostró sorprendido: «Escucho muchas voces que creen que la actividad no tiene la especificidad suficiente para aplicar un estatuto. Entonces habrá que olvidarse del estatuto y aplicar la Ley de Contrato de Trabajo», se defendió.

«Para que este proyecto se convierta en una ley tiene que estar apoyado, en principio, por los trabajadores de la actividad. Si yo escucho que los trabajadores de ASIMM no quieren estatuto y bueno, no vamos a impulsar un estatuto. Tenía entendido otra cosa», cerró.

 

Fuente: Info Gremiales