Protesta en la Patagonia – Escala la “Guerra del langostino”: por un bloqueo sindical 500 mil kilos de mariscos están a punto de pudrirse

 

El SOMU no permite el ingreso de camiones a las plantas procesadoras de pescado.

Hace una semana, a la cero hora del lunes 6, el SOMU lanzó un paro general de actividades en todo el sector pesquero contra la intención de las cámaras empresarias de rediscutir los convenios salariales de los marineros de la flota de los buques que pescan y congelan langostinos en alta mar. En toda esta semana que pasó ninguna de las partes -ni empresas ni sindicato- pidieron la conciliación al Ministerio de Trabajo y la pelea sigue escalando, en otro capítulo de la «Guerra del langostino».

Según denunciaron este domingo las Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPECA), la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), el SOMU mantiene bloqueado el ingreso de los camiones que quieren descargar langostino en las plantas procesadoras de Puerto Madryn.

«Ya se bloquearon 34 camiones, 500.000 kilos de langostino», que se empezaron a descomponer, informaron las cámaras patronales en un comunicado de prensa. «Son cientos de toneladas de pescado que están a punto de desperdiciarse”, alertaron.

CAPIP ya radicó una denuncia penal por los piquetes en el Juzgado Federal de Rawson, en la Fiscalía Federal y en el Ministerio Público Fiscal de Chubut.

Hay dos flotas que se dedican a la pesca del langostino. Una es la «tangonera», que pesca, clasifica el crustáceo según su calibre y lo congela en cajas de 2 kilos. La otra es la del langostino fresco, que lo pesca y lo lleva a puerto para que en las plantas procesadoras se lo pele y desvene.

Entre ambas exportan por unos 1.000 millones de dólares en langostinos al año. Cada una vende alrededor de US$ 500 millones al año. Como el país necesita de divisas, el Gobierno busca que las partes lleguen a un acuerdo, pero hasta ahora sin éxito.

El sindicato lanzó la huelga a raíz de la decisión de las empresas de dejar a la flota «tangonera» amarrada en los puertos. La temporada de pesca de ese crustáceo arrancó el 18 de junio y en este tiempo solo un buque (sobre una flota de 100 congeladores que hay en el país) salió de pesca.

Las empresas argumentan que el negocio cambió en los últimos años, que cayó el valor del langostino a la mitad y que para que la actividad vuelva a ser rentable se deben rediscutir los salarios atados al dólar de la actividad.

El SOMU se niega a renegociar el convenio y por eso lanzó el paro en todas las actividades de pesca. Así, tampoco la flota que se dedica al langostino fresco debía salir de pesca.

Pero salió. Y lo que se pescó es lo que ahora esta bloqueado por el piquete del sindicato.

Según los empresarios, el acatamiento al paro fue bajo porque los marineros tienen altos salarios -arriba de $ 400.000 mensuales- que dejarían de cobrar en caso de ir a la huelga.

En el sindicato dieron otra versión. «El paro se cumplió en un 90% en todos los puertos del país. En Puerto Madryn se les avisó a las embarcaciones del comienzo del paro y los barcos que salieron estaban notificados y dijeron que iban para Mar del Plata. Resulta que eso era un engaño y fueron a pescar volviendo a Puerto Madryn en plena medida de fuerza. El SOMU, no dio ninguna directiva pero las bases (la gran mayoría de los marineros que quedaron en puerto) bloquearon toda actividad para que se cumpla con la medida de fuerza».

Como sea, la actividad de pesca de langostino congelado sigue paralizada. «Lo que no se pesca ahora no se pesca más, se pierde», advirtieron en una cámara empresaria. «Ya se perdieron más de dos mareas», agregaron. Así se llama en la jerga cada salida de barco, que se extiende por unos 10 días.

Los marineros de esta flota llegan a embolsar $ 500.000 por mes. El trabajo es por cuatro meses, lo que dura la temporada de pesca.

 

Fuente: Clarín