«La minería está estancada por los políticos, pero tiene el potencial de Vaca Muerta»

A horas de las elecciones sanjuaninas, el referente histórico del sector minero provincial analiza los motivos del retroceso de esta industria.

El desorden absoluto de su escritorio lo refleja tal cual es. Lejos del culto a las apariencias y el estilo marketinero que suele verse en el empresariado nacional, Jaime Bergé es un exponente de la incorrección política. Campechano, crudo, directo, pero siempre amable, el referente histórico de la industria minera sanjuanina recibió a LPO en sus oficinas y criticó duramente las políticas sectoriales de los últimos gobiernos.

«Lo de Macri fue una traición», gráfica mientras come una semita, la clásica figazza sanjuanina que lo enamoró apenas llegó a esta provincia a los 17 años. A pesar de haber dejado su cargo como presidente de la Cámara Minera tras haberlo ejercido durante 26 años, este experimentado ingeniero no dejó de tener influencia en el sector. Dirige la empresa de servicios mineros BTZ e integra la mesa de productividad junto a los presidentes de la UIA, la Cámara de la Construcción y la Cámara de Exportadores.

¿Cómo está la minería hoy?

Está parada desde hace diez años. A partir del 2009 no hubo ningún emprendimiento nuevo de trascendencia a nivel de minería metalífera. A pesar que desde San Juan se pueda hacer muchos esfuerzos, en este contexto nacional no hay condiciones de inversión. Sin embargo, el quiebre ya viene del 2009 cuando la ex presidenta Cristina Kirchner sacó el decreto que obligaba a las empresas a liquidar las divisas en el país e impedía repatriar sus beneficios. Imaginate el impacto que tuvo. Vos venís y pones mil millones de dólares en el país y después no podes sacar las ganancias. ¿Cómo haces para pagarle a los bancos? Porque el 80% de la inversión es bancaria, la empresa como mucho puede poner el 20% en estudios de evaluación, exploración, factibilidad económica o impacto ambiental. Así fue que de exportar casi cinco mil millones de dólares anuales en el 2008 pasamos a solo tres mil quinientos millones hoy en día.

El 2009 también fue un año de una gran crisis a nivel mundial. ¿Eso no fue un factor determinante?

Sí, había una retracción mundial de capitales, pero cuando te encontrás con que Perú explotó después del 2009 te das cuenta que los capitales que evaluaban invertir en Argentina se fueron a otros lugares. Porque cuando el proyecto es viable cualquiera quiere invertir y ganar plata.

¿Las retenciones también tuvieron que ver?

Sí, por supuesto. Impacta sustancialmente. Es el impuesto más injusto que podés determinar. Argentina tiene tres impuestos injustos: ingresos brutos a nivel provincial, el IVA y las retenciones, que terminan bajando el precio internacional que reciben las empresas. Con lo cual competís en el mercado internacional con un precio interno disminuido respecto a tus competidores.

¿Cuál debería ser el mejor sistema impositivo para la minería?

Lo más justo es cobrar impuesto sobre las ganancias y cobrarlo fuerte. Ahí las empresas no tienen problema. Le podés subir ganancias del 35% al 50%. El tema es que cuando pagas ingresos brutos, por ejemplo, estos impuestos pasan a ser un costo cuando no debería serlo. Acá se cobra una cantidad de impuestos que te permiten tener solo una mina importante en el caso de San Juan. Si te centras en cobrarle una fuerte renta sobre las ganancias y las ayudas a que vengas, podrías tener cinco o seis minas. Eso significa veinte mil trabajadores más con sueldos que duplican o triplican el promedio. Y ese consumo que se genera con esta masa salarial termina yendo a impuestos y favorece al Estado.

Había un gran entusiasmo del sector minero con Macri. ¿Lo desilusionó?

Fue una traición lo de aumentar las retenciones todavía más que Cristina. Pero el mayor problema fue que Macri no tomó las decisiones de fondo. El tema es que Macri no es un empresario como fui yo que estudié con una beca porque no tenía un peso y terminé fundando una empresa. Macri es hijo de un fundador empresario, no es un fundador.

Otro gran impacto en la industria fueron los accidentes tanto a nivel nacional como en Veladero como a nivel internacional como en Brumadinho con Vale. ¿Qué tanto afectó?

Eso siempre juega en contra. Mi sugerencia como presidente de la cámara de San Juan siempre fue traer gente de afuera con mucha experiencia para transmitirle el conocimiento a las autoridades de acá. Vos tenes una división que se llama la policía minera, pero son chicos que no han viajado a ningún lugar del mundo, no conocen al sector. Estas controlando a un monstruo que factura mil millones de dólares al año, no controlas a un cosechador de ajo. Tienen una tecnología 10 veces superior a la tuya y si vos no estas a la altura pasan estas cosas.(…)

 

Fuente: Petrolnews