Gremios docentes critican el “negacionismo” de Rodríguez Larreta y alertan: “Va a empeorar”

Luego de dos semanas de paro y protestas, rechazaron la decisión del gobierno de sólo pasar a la virtualidad a la escuela secundaria, y afirman que la situación epidemiológica amerita medidas de restricción. Aseguran que hubo mucho ausentismo estudiantil, ante el miedo por el aumento de casos. Pedido de vacunas, ya que sólo el 14 por ciento de los docentes recibió una dosis.

Diego Lanese / Especial para Gestión Sindical

Este viernes, los gremios docentes cumplieron el décimo día de paro en la Ciudad de Buenos Aires, en rechazo a la actitud del gobierno porteño de mantener la presencialidad de las clases. Por dos semanas, UTE y Ademys realizaron distintas actividades y protestas para reclamar que la gestión de Horacio Rodríguez Larreta acate el decreto presidencial, que ayer se anunció se extenderá por tres semanas más. Pese al plan de lucha, el propio jefe de gobierno ya confirmó que mantendrá las escuelas abiertas, por lo menos para el nivel inicial y medio, por lo cual los sindicatos analizarán medidas de respuesta, que se estima serán nuevas protestas.

Como balance de este primer tramo del conflicto, la dirigencia sindical destacó el apoyo de la comunidad educativa, y recordaron que en los últimos días hubo dos maestros más fallecidos, lo que hace pensar en una continuidad de los paros. En este sentido, criticaron la actitud del gobierno local, que calificaron de “sumamente irresponsable y riesgosa”, y reclamaron apoyo del gobierno nacional. CABA cerró la semana con 2.721 casos confirmados de coronavirus, y 29 muertes por la enfermedad.

Protestas que crecerán por la intransigencia de Larreta
Las dos semanas de paro de los gremios docentes incluyeron además diversas actividades en distintos colegios, donde denunciaron el aumento de contagios en medio de la segunda ola de la pandemia, que está, según los especialistas, en su momento más crítico. Pese a esto, Rodríguez Larreta mantuvo la presencialidad de las clases, a través de la judicialización del decreto presidencial, logrando el apoyo con una resolución del procurador nacional Eduardo Casal.

Por esto, las entidades mayoritarias lanzaron las protestas, que todo hace indicar que se extenderán. “El plan de lucha fue en defensa de la salud, para pedir que se aplique una medida de tipo sanitaria como es la suspensión de las clases presenciales y se pase a la virtualidad, y tuvo una adhesión constante en todos los distritos de la Ciudad de Buenos Aires”, explicó Amanda Martín, secretaria Gremial de Ademys.

En diálogo con Gestión Sindical, la dirigente docente remarcó que “muchos colegios pasaron a la virtualidad de hecho, además se vio un alto ausentismo estudiantil, porque las familias ven con preocupación la situación, como el alza de contagios, la suba de la mortalidad y la falta de camas de terapia intensiva”. Esta situación, agregó Marín, “generó mayor preocupación en la comunidad educativa, y las familias se sumaron a su manera a nuestro reclamo, que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió judicializar”.

Rechazo a las nuevas medidas del gobierno porteño
Tanto Ademys como UTE fueron los abanderados de la lucha contra la decisión de Rodríguez Larreta, que por lo anunciado en conferencia de prensa seguirá. “Si el gobierno de la Ciudad insiste en mantener la presencialidad, con este cuadro epidemiológico, vamos a continuar con acciones y medidas de fuerza y todo tipo de reclamos, porque nos parece sumamente irresponsable y riesgoso”, adelantó Martín.

En este sentido, se rechazó el anuncio de mantener las escuelas abiertas para el nivel inicial y medio, haciendo que la secundaria sí siga sus clases de materia virtual, como se especuló en la semana.

Bronca en ascenso
“La medida es más de lo mismo, en el sentido que no hay ningún dato objetivo o razón que haya cambiado para habilitar la llamada ‘presencialidad administrada’, que incluso habla el ministro nacional Nicolás Trotta”, recalcó la secretaria Gremial de Ademys. Para Martín, “todos los índices de la Ciudad de Buenos Aires están en rojo, cualquier variable que se tome complejiza la situación de la presencialidad en las escuelas, como el transporte o el sistema de salud”.

En tanto, desde UTE lanzaron esta semana un fondo solidario para apoyar a los docentes que realizan paro, ya que la gestión porteña confirmó que le descontará los días que realizan paro. Además, el jueves hubo una conferencia de prensa, donde analizaron cómo impactó el plan de lucha.

“Agradecemos las muestras de solidaridad de la comunidad educativa y distintas organizaciones que se han pronunciado a favor de nuestros reclamos. Estamos conmovidos por la cantidad de aportes solidarios al fondo docente. El lazo de amor entre las familias, la docencia y los alumnos no podrán ser quebrados por la pedagogía de la crueldad”, afirmó la entidad sindical, mediante un comunicado. Ayer viernes se volvió a parar, y se calcula que se mantendrá el plan de lucha. Esta semana, UTE contó con el respaldo de la CTA de los Trabajadores de Capital Federal, cuyos gremios se movilizaron en una jornada de protesta para sumarse a la virtualidad que decretó el gobierno nacional.

En tanto, los gremios analizaron el aval que recibió la medida adoptada por Rodríguez Larreta por parte del procurador Casal, que se pronunció en contra del DNU presidencial. “Efectivamente fue un respaldo a la Ciudad. Lo que hay es un debate de fondo respecto al tema sanitario, lo que hace falta son medidas sanitarias, no educativas”, recalcó Marín.

Preocupación y pedido de mayor celeridad con las vacunas
Para el gremio, medidas educativas “hacen faltan, pero en otro sentido, como dar computadoras, garantizar el acceso a la conectividad. Entendemos que hay que tomar medidas más rigurosas, en actividades no esenciales, para poder bajar el nivel de circulación del virus”. El fallo de Casal no es vinculante, pero es una señal política. “Todos los indicadores dan cuenta que va a empeorar, más en la ciudad que está en una especie de negacionismo a lo que los propios profesionales de la salud vienen denunciando”, dijo Marín.

Por último, Ademys y el resto de los gremios en conflicto insistieron en pedir que se aumente la vacunación en el sector, y recalcaron que los números de la inmunización son bajos. “Es un punto de inflexión en las últimas semanas, hay una falta de un calendario específico, a medida que se desarrolla la segunda ola, más violenta que la primera, no hay ningún tipo de definición, en CABA”, dijo Martín, que confirmó que “sólo el 14 por ciento de los docentes fueron vacunas con una dosis”.

“Eso es una gran preocupación, del sector y de todos los trabajadores. Siempre lo reclamamos”, concluyó la dirigente. Sobre cómo seguirá el plan de lucha, el sábado 1° de mayo habrá asambleas virtuales para definir con la docencia los pasos a seguir, pero lo más posible es que haya más paros. Lo mismo anunció UTE, que realizará mañana asambleas. Mediante un comunicado, la conducción del sindicato que forma parte de la CTA de los Trabajadores aseguran que buscará la continuidad del plan de lucha.

 

Fuente: Gestión Sindical