«El nivel de vida que llevaba Boix no era acorde al de un taxista promedio», afirmaron desde el gremio de peones

La Comisión directiva denunció al secretario general y lo suspendió en el cargo. Temen represalias por parte de «personas que todavía apoyan a Boix”, según el adjunto del sindicato.

Este domingo el titular del Sindicato de Peones de Taxis, Horacio Boix, protagonizó un fuerte choque contra un patrullero policial. Esto hecho destapó una olla que pocos imaginaban.

Una de las primeras cuestiones que llamó la atención fue el modelo del auto en el que viajaba Boix, un Audio A7. El auto pertenece al sindicato, pero no es el primero que choca Boix, ya que lleva tres siniestros en vehículos similares.

Tras el choque de este fin de semana se conoció que el dirigente del gremio el jueves pasado había sido suspendido del cargo por sospechas de malversación de fondos. De acuerdo a los primeros indicios de la investigación, el desfalco habría sido de entre 250 y 300 mil pesos mensuales durante este 2019.

Todo comenzó cuando el tesorero del gremio realizó reclamos concernientes a faltantes económicos. A raíz de esta situación, el secretario general apartó al tesorero y comenzó a manejar él la caja del gremio, según cuenta Horacio Yanotti, secretario adjunto del sindicato. “A partir de ahí el secretario general también conducía la tesorería y empezamos a ver que había falencias importantes. Eso nos llevó a unirnos (la Comisión) a votar por la suspensión del secretario general”, agrega Yanotti a Conclusión.

El gremio entonces realizó una denuncia contra Boix, que derivó en una auditoría al sindicato. Este lunes el fiscal y una escribana visitaron la sede de calle Salta. De ese procedimiento la justicia se llevó documentación. Y la policía vigila atentamente la puerta de la dependencia sindical.

Además desde el gremio afirman que tienen “temor a represalias y a la violencia”. “Podría pasar alguna intimidación de gente que todavía apoya a Boix”, dice el adjunto.

“El nivel de vida que llevaba el secretario general no era acorde al de un taxista promedio, una actividad en la que muchos están en el nivel de pobreza”, denunció Yanotti.

El Audi A7 es propiedad del sindicato, aunque solamente lo usaba Boix, quien según el adjunto tenía otros autos particulares. Yanotti da cuenta de que en tres años se compraron tres Audis. “Se chocaba uno, el seguro le daba el dinero por destrucción total y se compraba otro”. El pretexto por parte del secretario general para la compra de los autos era la “capitalización” del valor del vehículo.

Pero “la comisión se cansó de esta situación y tomamos esta determinación”. La determinación fue separar del cargo a Boix por 45 días.

Con respecto a la continuidad institucional del sindicato, comentan que se cumplirá lo que queda del mandato y en tres años se llamará a elecciones.

“Esta es una situación muy desagradable. Es lamentable que estemos hablando de ellos. Estamos muy apenados. “Queremos un cambio en el sindicato para generar nuevas cosas para los trabajadores. Queremos que el sindicato de peones sea un ejemplo como entidad sindical. A los peones les decimos que crean en nosotros, que nos apoyen, que se acerquen, que es la casa de ellos”, subraya Yanotti.

 

Fuente: Conclusión