Cierre de Kimberly-Clark: los trabajadores vuelven a marchar e insisten que “acá no había crisis”

La asamblea de la papelera decidió realizar esta semana una movilización al Ministerio de producción para pedir que vuelvan las negociaciones en busca de una salida al cierre de la firma multinacional. Afirman que las autoridades de Vidal y la justicia “fueron cómplices” de la situación. Por el cierre de varias plantas del sector, denuncian “un industricidio papelero”.

Diego Lanese / Especial para Gestión Sindical

Pese a que a principios de diciembre del 2019 fueron desalojados violentamente por la policía, lo que pareció cerrar el conflicto, los despedidos de la papelera Kimberly-Clark mantienen la pelea por recuperar las 200 fuentes laborales. Esta semana, realizaron una asamblea en el lugar, donde aprobaron una serie de nuevas actividades para mantener firme el reclamo, e insistir con la intervención del gobierno de la provincia de Buenos Aires.

El plan de lucha incluye una marcha el próximo jueves a la sede del Ministerio de Producción bonaerense, para reanudar el diálogo iniciado antes de que asumieran las actuales autoridades. Antes del 10 de diciembre, hubo contactos entre otros con Augusto Costa, hoy titular de la cartera productiva y uno de los funcionarios más cercanos al gobernador Axel Kicillof, pero no se lograron medidas concretas.

Los cesanteados insisten en que tienen un plan para poder a producir la planta, ubicada en el distrito bonaerense de Quilmes, y piden que se habrá un canal de discusión para poder demostrarlo. Además, piden colaboración de la comuna para sostener la pelea, y del gremio papelero, ya que los despedidos perdieron la cobertura social y otros beneficios. “Acá no había crisis”, remarcan los trabajadores, que denunciaron la complicidad de las anteriores autoridades provinciales y de la justicia que intervino.

La asamblea de despedidos de Kimberly-Clark anunció una marca al Ministerio de Producción en la localidad de La Plata, para el jueves 9 de enero, a las 10 de la mañana. Además, en los días previos se harán distintas actividades en el centro de Quilmes, para recordar que pese al desalojo la situación no se solucionó, todo lo contrario. La idea de los empleados es que tanto el gobierno provincial como el local que encabeza Mayra Mendoza vuelvan a reanudar el diálogo, que tuvieron en la previa al 10 de diciembre, cuando asumieron sus cargos.

“Estas conversaciones, tanto con Costa como con los representantes de la intendenta, no han tenido continuidad ni una propuesta concreta hasta el momento”, le dijo a Gestión Sindical el delegado Walter Reláñez. La idea de los despedidos es que “se forme una mesa de trabajo qué nos incluya a nosotros, allí poder realizar el seguimiento”. “Kimberly-Clark sólo ratificó el cierre bajo su firma, pero nunca dijo qué pasará con la planta, si la vende a otra firma o si se lleva toda la maquinaria”, agregó el delegado.

Desde que se anunció el cierre, a fines de septiembre del año pasado, los trabajadores de la papelera insisten que el tema no es económico, y durante el tiempo que estuvieron en la planta elaboraron un plan para reactivar la producción, e incluso hicieron una prueba, donando el material que realizaron. “Acá no había crisis, la empresa realizó un cierre donde trabajaban 209 familias con la complicidad de la Secretaría de Producción y la justicia”, criticó Reláñaz. En este sentido, el delegado recordó que la multinacional “contó con esta complicidad para cerrar, le dieron 30 días de trámite administrativo para chantajear a los trabajadores con el Procedimiento Preventivo de Crisis y los retiros voluntarios, a quienes no aceptamos esto recién nos despiden un mes después”.

Pero a los pocos días, el preventivo de crisis “fue a archivo”. Además, luego de la toma del lugar, la empresa decidió denunciar a los empleados de “usurpación”, lo que le permitió realizar el violento desalojo, donde fueron heridos varios de los cesanteados, y se detuvieron al menos a ocho de ellos. “La Secretaría de Trabajo macrista colaboró con la patronal convocando a 6 audiencias que sólo buscaron degastar nuestra lucha. Pero no lo han logrado”, expresaron los trabajadores mediante un documento aprobado en la última asamblea.

Además de pedir la intervención del Estado provincial, los trabajadores de Kimberly-Clark piden la colaboración del gremio nacional papelero, a quien le reclamaron en su momento una protesta en todo el país, contra el cierre de varias plantas del sector. Ahora, piden que la federación dé continuidad de la cobertura de salud a los despedidos, que sufrieron la suspensión de la atención médica por parte de la obra social.

“Pedimos que se sostenga la cobertura para todos los trabajadores de Kimberly-Clark que seguimos en lucha y hemos aportado y sostenido este sindicato durante años”, dijo Reláñez. Para los trabajadores, con el cierre de al menos seis plantas de este tipo existe en el país “un industricidio papelero”. “Los papeleros de Kimberly-Clark no podemos esperar en un cuadro nacional de recesión y cierres de fábricas y despidos”, agregó el documento de la asamblea.

El violento desalojo de Kimberly-Clark mostró una forma de resolver los conflictos en la anterior gestión, a partir del uso de la fuerza. En los días previos, los directivos de la multinacional de Estados Unidos habían denunciado a los cesanteados por “usurpación. “Actuaron armados y sin autorización judicial”, denunció Walter Reláñez, delegado de los trabajadores.

Esto no detiene a los trabajadores, que sostiene que mantendrán la lucha. “La idea es seguir insistiendo, 70 días de ocupación contra una multinacional lo tenemos qué hacer valer, diferente a otro lugares de trabajo qué anunciaron el cierre o despidos y la gente se fue a sus casas resignada, muchos lugares ni cumplieron el pago de las indemnizaciones en cuotas. Acá le dimos pelea y vamos a seguir con nuestro reclamo”, concluyó el delegado.

Fuente: Gestión Sindical